Pocas veces he visto a mi aita enfadado. Pero aquella tarde de sábado mientras echaba la siesta, nuestra batallita de soldados en el comedor, debió ser brutalmente trascendental. Muchos Panzer, artillería Inglesa, cientos de soldaditos, un portaviones y todos ellos cayeron por la ventana del comedor. Interrumpir el sueño puede tener resultados tan inesperados.
En nuestro pueblo muchas personas no pueden conciliar el sueño. La noche nunca termina en zonas como la plaza de la Ajedrez, algunas calles de Romo, Amesti, la plaza de la estación en Algorta… y todo ello se agrava y continua con el poderoso ejército de limpieza municipal que tiene a bien, ya desde las 6 de la mañana, anunciar a vecinos y vecinas de su presencia con incontrolable sonoridad.
Todo esto puede terminar mal, pues no hay nada más irritado que un vecino al que noche y madrugada no se le permite conciliar un sueño reparador.
Yo me pregunto; ¿dónde viven tanto el alcalde como los concejales de este municipio? Que no hacen nada para solventar esta repetida situación.
Alejandro Zabala #jope.