Bardenas. Principio y final.

Desierto, semidesierto o ruta volcánica, son lugares donde puedo encontrarme bien a gusto. Sencillamente desnudos, el minimalismo de la Naturaleza. Poca distracción hacia afuera y excusa para mirarse dentro, para bien o mal que nunca se sabe.

Descanso de la vida social, quitarse la careta teatral y no intentar satisfacer, ser aceptado o mostrar un rol social. Fuera ropaje de convencionalismos, supuestos y lo políticamente correcto que termina por adormecer la conciencia individual.

Desnudo a este cielo sin tacha, sacudido por el aire seco y helador del Cierzo uno va sintiéndose limpio de desórdenes y con ciertas ganas de volver, al menos me parece que Zuri echa en falta su butaca tras tanto ir y venir.

Y yo la mía.

Anuncio publicitario

Suelo mojado, calzón seco..

Cómo así se dice en estas calles, pocas cosas parecen ser suficientes para sin temor a la lluvia, recorrer las viejas rúas de Tudela.

Una de ellas y no menor, es ver y disfrutar de la puerta del juicio final en su catedral, verdadero comic medieval que instruía de modo efectista sobre pecados y su condena eterna o bien el premio a la virtud, también eterna pero posiblemente muy aburrida.

Uno va deteniéndose en cada figura de los pecados y no puede dejar de observar como muchos sino todos ellos van siendo a día de hoy lejos de hechos del mal, usos y costumbres de nuestro día a día.

Todos por tanto condenados o en nuestra época todo resulta razonable y por tanto carece de culpa?

Discrepo conmigo mismo mientras me protejo de la lluvia entrando en el palacio del libertino y liberal marqués de San Adrián y contemplo embobado los frescos grises de las diosas en su escalinata.

Entiendo bien cuál puede ser la causa de mi eterna condena

Ora et labora.

Así como el lema de estos frailes de Leire, también mi fiel Zuri y yo mismo, obramos de acuerdo a tal guía.Según pienso, mientras paseamos por este singular y hermoso paisaje de verde, ocre y pálido azul que nos rodea.

Zuri, es un can pero no por ello menos místico que un humano, lo es en lo suyo y a su modo, pues mayor éxtasis no puede nadie encontrar cuando le participo de mi comida y labora además como ninguno, no dejando a medias ninguna de sus funciones caninas y en especial la de acompañarme en paseos, lecturas y meditaciones.

En cuanto a mi, conservo la costumbre de orar antes de dormir, de comer o cuando de súbito me entra la gana o necesidad. Siempre en silencio, por no molestar a quien me acompañe o al propio silencio que en si ya es una oración. En lo de laborar, uno labora más por necesidad que por afecto a tal obrar, quejoso aún de la expulsion bíblica del Edén como penitencia a la pareja de la que formamos lejana rama.

En fin y ya lo dijo Jesús. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Uzue. La cebolla en capas.

Primero la Iglesia y en torno a ella la muralla y más allá las casas y con ello el comercio, las relaciones sociales y la comunicación con lo externo.

Así se establece una sociedad sólida, guardando en su capa más profunda y protegida aquello que la define y por ende conforma su alma. El espíritu, lo no negociable, la esencia que nos define y nos obliga a preservar y ceder a los que nos continúen.

Lo que nos define bien puede ser espiritual o tan de pisar tierra como la Igualdad de derechos y deberes, el respeto al otro o la libertad de pensamiento o expresión.

Sin embargo, nuestras sociedades contemporáneas centran el todo en lo económico, el ocio hacia un hedonismo individual insufrible o la completa indiferencia hacia lo común, la intransigencia vehemente hacia lo políticamente incorrecto. Aquello que nos define queda expuesto al ataque de cualquiera, inerme y por tanto en riesgo de desaparecer y con ello nuestra personal esencia

Anochece y el aire se torna frío y amenazante.

En la Foz sin la selección.

Mi predisposición a la comodidad como siempre me ha llevado a la indolencia, de nuevo, nuestra salida familiar ha sido programada por las féminas, ajenas al interés futbolero.

Contemplando a los buitres leonados en los riscos de Lumbier a los que nada importa el fútbol, la selección o el cuento del VAR.

Me sirvo aprender en tan otoñal belleza como la paciencia de millones de años, erosiono la piedra caliza creando este bello accidente.

Aprender de esa paciencia para nuestras cotidianas asperezas es una buena lección. Paciencia y determinación obcecada como creo me sobra ante tan antipáticas circunstancias que en ocasiones me rodean en mi trabajo.

Lejos queda el bullicio. El río Irati discurre entre calmo y bravo su cauce desde tiempos sin nombre.

Lejos del ruido que poco dice me olvido de

Ingenio como reposo y dulce alegría.

Ya casi acostados en esta villa interior y de bellis rincones, terminamos la agotadora jornada con una cena del cochino isleño mientras una poblada cuadrilla ameniza entre guitarra, canciones y risas el ambiente.

Poco se necesita para encontrarse con la caprichosa felicidad, esto me parece en este pueblo donde lo sencillo se hace amable y cordial.

Venimos de visitar muertos venerables en el barranco de los gatos donde tras salir a una urbanización, hemos tardado más tiempo en encontrar una salida a la misma que honrar a los mismos en sus tumbas aborígenes.

La suerte nos ha sonreído cuando hemos encontrado a una pareja inglesa que se han unido a nuestra desnortada expedicion para encontrar una salida .

Tras ello en nuestra parada de las Dunas hemos encontrado un ir y venir de colgajos masculinos al aire entre matorrales en encuentros sospechosos de amores breves. Mucha caminata para no apreciar este reposo en el calmo ingenio.

Mañana estaremos en casa.

Respuesta en Mogán.

Me pasa con frecuencia. Se me plantean dilemas a los que no se dar respuestas y lejos de intimidarme por ello, suelo pensar que la respuesta o decisión vendrá si esto es necesario en cualquier otro momento o quizá nunca, al fin y al cabo no tener siempre respuestas es de lo más sensato y normal.

Nadando en la tranquila playa de Mogán, con la mente en nada más que disfrutar del bello momento en un bello entorno, me ha sobrevenido la respuesta a la pregunta que hace días me venía rondando junto a la de conocer que pasa con las moscas en invierno, si permanecen larvadas o son génesis del propio buen tiempo que por birbiloque ( consúltese definición en la RAE ) nos la planta para probar nuestra paciencia y coordinación de brazos al ahuyentar las o intentar sacudir las.

Obviando al género mosqueante, la respuesta que a modo de divina revelación me ha sido concedida ha sido mi juicio sobre ella tras de una tarde de pullitas y algún casi enfado.

Solo cuenta para mí, ella. Todo es tan sencillo cuando me mira claro y la sonrisa se abre en su boca, no cabe entonces más interés que la aventura de conocerla.

Riesgo en Risco.

Todo puede ser tan relativo. Los apenas 17 kilómetros pueden ser en automóvil apenas un pequeño desplazamiento pero en una carretera de montaña con tal diversidad de curvas y en tal número, viendo además más allá del quita miedos, los profundos y bellos barrancos hacia el mar, convierten en un duro camino al conductor.

Se dice que el camino es el real sentido y no donde terminas por llegar. Ahora mismo a una poza de agua en la montaña, helada, sombría y bella como fin de una caminata que ha testado mi vascularización coronaria.

El placer de sentir el helado abrazo de esta agua no lo es tanto en si mismo, sino por ser el resultado del esfuerzo de caminar, subir y bajar rocas, tropezar y caer o no caer.

Al final lo dicho es real. Nuestro sentido es fruto de nuestro camino. Áspero o suave. Solo camino.

En Gáldar la cueva pintada o la necesidad de transcender.

Las figuras como triángulos o cuadrados coloreados en series con patrones reconocibles de la cueva nos dicen más de lo que en apariencia parece.

Calendario lunar o crónica histórica ,sea lo que fuere los pictogramas rebelan algo que debemos comprender. Trascender a través de la transmisión de algo.

Poco importa el olvido de nuestro nombre, nuestra originalidad estara presente más allá de nuestra vida en aquello que cedemos para los demás.

Sea una receta de cocina o una anécdota o un libro o quizá un simple verso o en ocasiones la caridad simple de una sonrisa o la empatía ante el dolor del otro; todo ello es lo que podemos transmitir dando sentido a lo que fuimos.

Busquemos cada uno los triángulos de colores que deseamos regalar.

Agaete. En casa con Buda.

No se trata de que por fantasías psicodélicas, el bueno de Buda conviva en nuestro apartamento, no. Más bien que en la decoración del mismo encuentro no menos de 9 figuras del mismo, incluyendo un enorme cabezón del poeta y filósofo en nuestra terraza.

Y es que frente a la denostada espiritualidad occidental, se asume con interés y beneplácito las figuras espirituales orientales, siempre desde una observación superficial que no entre en conflicto con los habituales usuarios de estas modas y modos, casi siempre instalados en una comoda indiferencia a todo lo que no represente un plus para su buen vivir.

Buda, Jesucristo, Marilyn o el maestro armero son sometidos a procesos industriales para obtener pastillas de Avecrem intelectual o espiritual, aptas para el consumo.

Cansado de tanta imagen, bajo a la tasca Rufo para gustar de la buena conversación de Ana y degustar un rico caldo de buen vino de Lanzarote y brindo por sus ojos y la certeza que me aportan.