En mi vida solo he tenido una pecera. Aquel pez rojo, necesitaba algo más que un pésimo cuidado, murió. Su vida fue corta, y en aquella pequeña pecera entiendo que miserable.

Esto me lleva a pensar en toda esa colección de pequeñas rémoras, esa sarta de pececillos que se aprovechan de los más grandes.  

A cuenta viene, nunca mejor dicho, los más de 3 millones de euros, que el ayuntamiento y en nuestro nombre, hace aportaciones a fondo perdido para el mantenimiento de un Acuarium. Dado el número de visitantes, y lo pobre de las instalaciones, no cumple ninguna de las finalidades que pudieron justificar su presencia en Getxo.

Como candidato a la alcaldía de Getxo, entiendo; más allá del bienestar estar de los chicharros o de lo que oculte, está el sentido común, en el gasto del dinero de las arcas municipales, de todos.

Alejandro Zabala #jope.

2 comentarios en “Buscando a Nemo.

  1. No he podido entrar nunca. Ya solo el aspecto exterior me produce pena, así que me imagino el estado de los pobres peces y prefiero evitarlos.
    Seguro que les haríamos un bien si los devolvemos al mar.
    Las subvenciones municipales de esa categoría deberían ir a otra parte más humana, digo.

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