Jamón, unos espárragos, algo de ensaladilla, fritos y… De críos nos encantaban. Entremeses variados, quién hoy en día, pediría una cosa así, y aquel mítico postre, el pijama.
A propósito de ello, los gustos cambian. Esto es necesario, aquello que entonces nos parecía fabuloso, hoy nos puede parecer monótono y aburrido. Lo mismo ocurre con la programación cultural. En Getxo uno puede definir los meses por los eventos que se van a celebrar, ninguna novedad, sin variación o cambios. Esta claro que hay citas anotadas en calendario por estar ya consolidas, y ser referente mas allá de Lamiako.
Nuestra programación cultural necesita una renovación, abierta a todo tipo de público. Que sorprenda, atraiga y genere expectación. Nos queremos que sea algo predecible.
Alejandro Zabala #Jope.