Si esto no es lo que te he pedido. Lo he escuchado con mi Ama y posteriormente con Ana. Nunca sabré distinguir entre una lechuga y otra, ya no hablemos de los tomates.
Estas pequeñas meteduras de pata en los comercios de mi pueblo pertenecen al pasado. Cada semana vemos como aquellos comercios que eran nuestros referentes, echan la persiana.
Muchos hablan de la competencia imparable de las grandes superficies. Sin embargo, que poco hacemos para mantener dicha actividad necesaria en un pueblo, para evitar que se convierta en una ciudad dormitorio. Desde el ayuntamiento se habla mucho de apoyar al comercio local. No obstante cualquiera que rija un comercio o sea tan atrevido como para iniciar el mismo encuentra primero tramas administrativas, dificultades de financiación, falta de seguridad, tasas municipales que dificultan la supervivencia, etc…
Me gustaría ayudar al comercio, ¿Cómo? Favoreciendo el aparcamiento, reduciendo tasas e impuestos, aportando seguridad, vamos, fomentar el comercio local.
Alejandro Zabala #Jope.