25 de julio, día de Santiago. ¿Qué diablos hacia yo nadando contracorriente? . Desde aquel día no he vuelto a Aizkorri
Las playas pueden ser peligrosas. El mayor peligro que tenemos en Getxo es no cuidar de ellas. Cada año, pregonan a los cuatro vientos la obtención de una nueva bandera azul, cada año surgen denuncias sobre la calidad del agua y de los propios arenales. Una dicotomía entre lo oficial y lo real.
Nuestra riqueza natural, necesita de cuidados no ya solo en verano, si no durante todo el año.
Están infrautilizadas durante el invierno, cuando podían ser un foco de diversas actividades, juveniles y deportivas, así como zonas de esparcimiento para nuestros amigos caninos. No hablemos de los problemas de aparcamiento o transporte.
Más allá de las banderas, necesitamos una política de protección de nuestras playas.
Alejandro Zabala #Jope.