El único recuerdo que tengo de mis aitites es el del abuelo Suli. Muy alto y con txapela medio lao.
En nuestro pueblo la población cada vez es más mayor. Las exigencias para atender a las mismas son crecientes, pero solo contamos en todo el municipio con una residencia. Insuficiente y muy alejada de aquellos barrios donde los aitites vivieron la mayor parte de su vida, con ello y aún sin quererlo, alejarlos de sus recuerdos.
Mi compromiso con este pueblo es llegar a construir otra residencia municipal, próxima asequible e integrada en nuestra vida común. Necesitamos a nuestros aitite, no los olvidamos.
Alejandro Zabala #Jope.