La distopía bolchevique en Getxo o con vosotros, yo no puedo.

Ya me bastaría con conocer, el comportamiento previo con sus antiguos socios de Guk, para no fiarme de ellos.

Son los herederos de una tradición señera, da pereza recordar a tantos Castro, Maduro, Ortega o Morales.

Con el mismo cliché. Enarbolar ideales sociales y generar una realidad de pobreza, ausencia de libertad y sometimiento a una clase dirigente, prepotente y que pese a su ausencia de escrúpulo, se cree moralmente superior.

Piden el voto para su » señor «, ese Lenin de casaplon y piscina, ejemplo de culto al líder, nepotismo y de palabra fácil con actos inexplicables, tal como la financiación iraní.

No sé qué votaré, si lo hago, el 10-N. Lo que es seguro, no lo haré por tal patraña.

#jope.