La distopía del Muxica Berri de Getxo o con la música a otra parte.

Más allá de los detalles de un acabado fino, tipo Pepe Gotera y Otilio, según la estimada Icondieresis y a los que no puedo llegar dado mi miopía y sobre todo mi incapacidad para los detalles; creo que estos 52 millones de egolatría son más dolorosos al observar cantidad y calidad de lo que representa y sirve de escaparate.

Si esto es el plan estratégico para convertir a Getxo en un atractivo cultural , mejor nos vamos con la música

a otra parte.

Jope.