La distopía de las «alcohol chuches «, premio y castigo.

Entre las mayores torpezas y no fueran pocas , del Landismo que gobernó Getxo, se encuentra la de premiar como iniciativa empresarial , un negocio de producción de chuches con una inyección de alcohol de 15 grados.

Con dos cojones..cuando existe un problema de consumo de alcohol en menores, se ocurre premiar la » brillante idea » como meritoria y ejemplar .

Pasado el tiempo , una multinacional del caramelo y chuches ha denunciado a los premiados promotores del disparate.

Seguiré el fin de esta historia que para unos termino con su culo en la mesa del Senado y que para otros, continuará en un Tribunal.

Jope, jope , jope..