La distopía del corona virus en ..jope, cualquier parte.

El dichoso virus me parece convertirse en la paradoja del tiempo que vivimos, con sus contradicciones y preguntas por resolver.

Tenemos inicialmente un problema de mayor o menor envergadura pero que afecta al total de pueblos de este loco mundo, antes o después y ello ha desembocado en dos de las actitudes que dominan nuestro tiempo.

Esta, por una parte, quién de forma necesaria o no, cierra fronteras y recela del visitante y tanto esto recuerda a Brexit, muros, políticas migratorias ..con un compartido impulso de miedo, de creer que mejor solo que compartir con otros .

Al otro lado quién cree que solo en la cooperación puede resolverse este y cualquier problema, pues sumando se resta dificultad pero que al mismo tiempo corre el peligro que al mostrarse tan expuesto, corra el riesgo de asumir peligros por definir

Lo mejor en todo este laberinto es la observación de que la infancia es el colectivo más ajeno al virus y quizá también al riesgo de la desconfianza sin sentido o de la confianza sin reparo.

Jope..me doy cuenta de que mi mascarilla no me protege de cierta melancolía.

La distopía del » échame la culpa de lo que pase ( mejor, casi, a Madrid ) «.

Así decía la romántica canción, pero no, lo más práctico es sentirse o mejor convencer a la población a la que dices servir , de ser caballito blanco.

Así, nuestro imponente partido de Gobierno de forma inteligente ha hecho que cualquier problema o complicación se deba al mal hacer de Madri, Madrit o Madriz , según sea el origen de tal derivación de responsabilidad.

Pero..a veces eso no es posible y eludir la catástrofe humana y ecológica de Zaldibar sin asumir la responsabilidad en su prevención, asunción de decisiones y resolución, no es posible.

Desconozco cuánto amianto puede existir bajo tantas alfombras y moqueta pero este termina por salir, pese a todo, jope, termina por salir.

En el día de la radio, la distopía de Getxo irratia.

La aportación del Ayuntamiento a la comunidad radiofónica es la de una triste programación de música enlatada y 20 minutos de » noticias «.

Para los ya algo mayores que hemos disfrutado de la radio desde el mitico García a la música de los 40 principales, este manifiesto y errado en la falta de uso de esta posibilidad de comunicación entre vecinos, asociaciones, impulso de iniciativas comunitarias..nos molesta.

Puro disparate y cueste lo que cueste su mantenimiento, un dinero malgastado. Es posible que dado la natural tendencia al postureo de quién nos mal gobierna, el hecho radiofónico sea poco glamuroso. Jope.

La distopía del amianto en Euskadi o «we are the champions».

La desgracia, como ocurre a veces, descubre lo mejor de cada cual y de cara sociedad pero también lo más desagradable y siniestro.

El accidente, supuesto que se pueda hablar como tal en este caso revela lo mucho que tras nuestro paraíso Vasco se esconde.

Basurero con denuncias, trabajos sin seguridad , desinformación y exposición a los equipos de rescate a riesgos, toneladas de amianto enterradas entre basura , caos circulatorio ..

La sociedad a la que se vende la imagen de Servicios Sociales, Sanidad , Educación , Vivienda..entre magníficos y extraordinarios y una tozuda realidad entre que tras tanta fachada , asoma entre rendijas y habla de informes Pisa, paro juvenil , quejas sobre listas de espera y la creciente sensación de que no avanzamos a ninguna parte.

Despierta Euskadi , jope , despierta .