La distopía de un Hamster en cuarentena o un bicho dentro de un bicho.

Tenía que pasar y como pronostica Murphy, la tostada cayó con el lado de la mantequilla y mermelada apoyada sobre el suelo.

Tanto mayor entrando por el antihipertensivo y volviendo a la hora por el tratamiento de la diabetes y apresurando el paso antes del cierre de la botica porque se olvidaba de las aplicaciones antihemorroidales no podían dejar de vencer la resistencia inmunitaria de la Señora, que tras esposar no puedo seguir llamando señorita.

Para mí, ha sido una sorpresa quizá mayor que la que tuve tras descubrir que la brillante bloguera y escritora de Tweeter no era en realidad un señor con bigote.

Sorpresa, pues como pensar que tal bicho pudiera ser contagiado por un bicho con corona.

No, no constituye una falta de educación llamar a la señora Hamster bicho. Pues, aunque encantadora, es muy capaz de hacer las mayores travesuras que uno pueda imaginar. No me gustaría ser un delator pero recuerdo una que le valió el apelativo por parte de una vecina, como » hija del diablo».

Ya ves Ainhoa, todos tenemos un pasado ..Pero en el fondo todos los que logran superar la barrera de tu timidez, adoran la forma glamourosa, gamberra y sensible, en tu forma de ser, incluyendo nuestra regidora Amaia, la nietisima.

Como en dos semanas no vas a salir me he atrevido a escribir esto, pues, jope, confío que en ese tiempo se pasen tu enfado por escribir de ti.

La distopía de Nostredamus en Getxo y en cualquier lugar o antes muertos que sencillos.

No, no debemos ser agoreros y quebrar la esperanza, pues esta nos ayuda a soportar el dolor, la tristeza y la incertidumbre.

Pero, es serlo, aportar la verdad para que cada uno, pueda desde la información tomar las medidas emocionales, personales o económicas que crea conveniente?

No pretendo escribir, a quien quiera leerlo, sino lo que la reflexión me hace opinar. La misma reflexión por la que advertí a quien desde mi entorno quiso oírme, de aquello que ahora nos sobreviene.

Esto también pasara y en unas semanas la vida volverá a normalizarse con el coste social y económico que a ninguno se no escapa.

La batalla entre nosotros parecerá vencida pero es una temeridad pensar que está guerra ha terminado.

Podemos pensar en la repercusión en USA y los desajustes políticos que traerá para el resto de las potencias pero, aun siendo grave, resulta ínfimo si pensamos en la amenaza que se cierne sobre África y América Latina.

No pensemos que ello no nos repercutirá. Es imposible mantener impenetrable nuestro terruño y pensar que cerrar las fronteras es suficiente.

Cerraremos fronteras y también nuestro corazón o nuestra piedad ? Van a necesitar nos y acudir a su llamada no solo es humanidad sino además interés, pues hasta que, jope, tengamos una vacuna, está guerra es de todos y en todo lugar.

La distopía de la caja de preservativos o la victoria del amor .

Conocer en el blog de diéresis , la venta en la farmacia , tras semanas , de una caja de preservativos ha llenado mis sentimientos de esperanza y alegría.

Y esto, no solo por mi acendrado espíritu romántico, tan sensible a la observación del amor, sino por razones de mayor profundidad.

Me explico..tras semanas comienza, más allá de Fernando Simón, cloroquina, mascarillas y Sanchez, siempre Sanchez; la certeza de que esto también pasará, pues quien apuesta por un sexo seguro, lo hace pensando en un mañana sin embarazos no deseados, clamidias o explicaciones sobre el » ..pero como embarazada si el urólogo me aseguro que la vasectomia ..»

Joope, vida, siempre vida, abriéndose paso en esta joven primavera.

La distopía de Don Simón o no lo quiero ni en tetrabrik.

Sabio será, campechano también y un currículum que puede ser tan extenso como la pandemia .

Esa, que maldita hemeroteca, no llegaría nunca a nosotros y que junto a otros muchos sabios de los medios de comunicación, políticos y demás fauna, no era sino otra gripe y cosa de chinos, que ya se sabe, son de todo a cien.

No conviene mientras navega, disparar al capitán pero llegados a puerto, si conserva algo de auto crítica debiera dimitir y volver con su libro gordo de petete allá donde pueda hacerlo mejor.

La distopía del liderazgo en Getxo o en cualquier lugar.

Los momentos de crisis realzan la figura de aquellos que conservando el sentido común se alzan en un liderazgo necesario.

Mi reflexión personal es que no siento y me entristece, la ausencia de esas figuras necesarias que aporten a una realidad no manipulada, una perspectiva de seguridad y confianza , sin obviar lo malo o lo bueno como si fuéramos incapaces de asumir responsablemente la verdad.

Pero lo positivo de este páramo de liderazgo que se extiende desde Getxo hasta allende sus bellos límites , es que como tantas veces , es el ciudadano , simple y llano, sin alardes , quién va tomando el camino individual para resolver esta y cualquier otra crisis.

Jope, somos ciudadanos y lo estamos demostrando, Bravo por nosotros.

La distopía de la soledad en Getxo o siempre juntos..

Son numerosas las iniciativas privadas que estos días en Getxo se están llevando a cabo para ayudar, asistir o acompañar a muchas personas en situación de desamparo y soledad, durante la crisis que sufrimos.

Creo que estamos recuperando una forma social y necesaria de solidaridad que quizá estábamos olvidando y que sin embargo era común entre nuestros mayores.

También nos ha traído está crisis, el darnos cuenta la suerte de muchos de poder contar con amigos o familia y de la importancia que debemos otorgar a los mismos y que imbuidos en el día a día olvidamos.

Es buen momento para llamar o mandar un guiño a quien teníamos un poco abandonados en nuestros círculos sociales y para disfrutar de nuestra familia en momentos difíciles pero que nos van a permitir unir, si cabe, más los lazos de cariño que nos unen.

Jope, es buen momento para ser lo que somos, fuertes pero necesitados de ese abrazo, aún no físico, pero si emocional que necesitamos.

La distopía de una semana en Getxo o en lo bueno y en lo malo.

La tercera semana de Marzo es para los Zabalurru, su astenagusia, de forma consecutiva celebramos aniversario, día del padre y cumple de la encantadora Laura.

Procuramos, como es lógico, que sea muy especial y con ese cariño por las pequeñas cosas que siempre nos ha hecho felices.

No podemos abstraernos de lo que a todos nos está pasando. Aislamiento, incertidumbre económica, amenaza a la salud de los nuestros..

No saldremos a cenar, nuestra intimidad será escasa y añoraremos la fiesta compartida con toda nuestra gran familia.

Es tiempo de hacer lo que corresponde por responsabilidad a cada uno, ya sea, como ahora, con guantes y mascarilla en el ambulatorio o guardando el tan necesario aislamiento en casa.

Es nuestro momento para mostrar, jope, que merecemos llamarnos libres y cumplidores de nuestras obligaciones. Tiempo habrá para juzgar si quienes nos administran han estado a la misma altura.

La distopía en Getxo de dar la mano al corona bicho cada día o Hamster, el pedal pa .. cuando..historias del contenedor.

Pues ya lo escribió diéresis en su escrito al Ayuntamiento, aduciendo lo insolubre de no contar con un pedal en los nuevos contenedores.Escrito, siete meses después, no respondido.

Además de incómodo, la obstinada ausencia del pedal, ahora puede resultar peligrosa. Se que eso no será suficiente para cambiar de opinión en quién no considera sino la propia, pues es esta la realidad que nos toca vivir.

Pero, jope, algún día este sanedrín que dirige y manda, debiera ser juzgado no por lo que dice ser y si por lo que manifiesta hacer.

La distopía inelegante de un Gobierno cainita con Irene Montero..

Lo escribí ayer, sintiendo la insolidaridad de las ministras del PSOe con sus compañeras y pese a finde compartidos en el campo, poco amigas.

Pues es de poco amigas enfundarse guantes chulis violetas para ellas y no indicar a las entrañables podemitas que también debieran hacerlo.

Entiendo que PP, C’s, VOX y demás opositores no debieran preocuparse por mostrar oposición y deseo de derrumbe del gobierno, pues a este, cualquier virus lo pone en la UCI o cuarentena.

Jope, que espectáculo.