La distopía del inside-outside o sueño con ver el mar.

Si, como tú, ya he pintado, escrito reflexiones que solo pueden ser perdonadas por la sinsorgada existencial de la que participamos, he jugado al mus, crabble y perdido otras tantas veces..

Y como tú, doy gracias por mi familia, hijas, suegra y el Zuri que tras semanas ha crecido a lo ancho hasta que su tripa va barriendo el suelo de casa.

También me congratulo de nuestra responsabilidad, entereza y valor de tomar birras en el balcón, mientras observas con cariño al que hasta hace poco considerabas como cretino vecino de bloque.

Todo, tan reconfortante, pero añoro ver el mar, nuestro Abra. Tengo la suerte de ir a trabajar, pero no me atrevo a desviar mi patinete de su ruta trazada y reencontrar la casa de Salvamento, Ereaga, puerto viejo..

Jope, como todos, a veces me siento frustrado, pero como todos, se que esto es necesario

La distopía del cuánto falta o ya queda poco Nata.

Cuanto falta?. Una vez pasado los nervios de iniciar el viaje, los juegos y pinturas preparados, el discutir con Lauri..era la pregunta repetida por mi peque cada rato, cada vez más corto, en aquellos interminables viajes en coche hasta Alicante.

Pasado Madrid, la árida estepa de la Mancha, árida y reseca por la canícula de Agosto, no ofrecía distracción mayor que anhelar ver los carteles que informan de la distancia al destino deseado.

Es así como nos sentimos todos, ignorantes del tiempo necesario para reanudar una vida que por momentos parece soñada, esperando esos paneles de distancia en boca de un Presidente al que ya, muchos, no creemos.

Hemos terminado con juegos, pinturas, recorrer kilómetros en una estúpida bici que no nos lleva a ninguna parte?

Es posible, jope, abstraerse de lo que deseamos para no olvidar lo mucho que tenemos, ellas ,ellos , casa, sol , libros recuperados .. Nati, no, no falta mucho.

Distopía de amor en los tiempos del cólera o solo soy un padre..

Lo sé ..son tantos los problemas, las preocupaciones, los ERTES, abruman, si.

Pero algunos por próximos duelen más y sobre todo cuando crees que por encima del PIB, existe lo que más importa y eso para un padre no es otra cosa que sus hijos.

Ella supera las dificultades con la gracia que muestran algunos a la presión, contagia vida y sonrisa, aún ahora, pero cada noche puedo oír, esa melancolía en la conservación íntima con su madre, creyéndome ellas dormido.

He comenzado a releer el libro de García Márquez y su justa descripción de los anhelos del amor y aún ya viejo, puedo recordar cómo estos reducen a una inabarcable espera las distancias impuestas, pareciendo inacabables e injustas.

Sólo soy padre y cada noche ideó noticias, planes y desvaríos para que esos 150 kilómetros sean reto superado.

A lo mejor, jope, es solo egoísmo pues este novio, pese a su incomprensible afición por el Barça, también a mí me gusta.

La distopía del día después..

Supongo que cada cual tiene en su mente algo que desea hacer, antes que nada, cuando esté confinamiento termine.

Abrazar a los padres, tomarse unas birras con los amigos, alguno habrá que piense en reencontrarse con su amante..

Personalmente..he pensado en ello y no termino en decidirme, creo que me regodeo y cambio de opinión, de ese modo anticipo un placer nuevo cada día.

Paso de volver a ver el mar a un enorme partido en el frontón o abrazar al realista o pesimista u optimista con experiencia de mi amigo Fonsi. A cada día su afán, se trata de sobrevivir a esta tercera semana de secuestro de la vida que deberíamos estar viviendo.

Pues jope , me encantaría conocer cuál es tu deseo, cuéntamelo.