La distopía de ellas o Santa Juana de Arco.

La distopía de ellas o Santa Juana de Arco.Su figura guerrera y algo altiva en una capilla de la Madeleine en Paris, es uno de mis lugares íntimos de la ciudad.La jovencita controvertida, hoy y antaño, siempre me trae la imagen de quienes han sido y siguen siendo , los hallazgos más significativos y ejemplares en mi vida.Tantas mujeres, profesionales, familiares, amigas..todas ellas tan diferentes pero compartiendo unos valores comunes a todas ellas.Coraje frente a la adversidad, talento para solucionar las dificultades, paciencia para cambiar las cosas cuando se tuercen , leales a sus compromisos con ellas mismas y la sociedad..No puedo entender nada de lo que creo, amo o sueño que no esté presente en el espejo de ellas.Jope, agradezco mi suerte de conocerlas .

La distopía del rico Getxo.

La distopía del rico Getxo

No es bueno encabezar las listas de municipios más ricos de España por la renta de sus vecinos y estupendas vecinas, no es sino un dato estadístico del que no hay razón para sentirse no ya orgullosos, sino también cómodos. Existe otro Getxo en muy precarias condiciones, al límite no ya de una digna pobreza sino más allá, un Getxo que precisa ayuda para comer cada día, un Getxo de carencias, el lado incómodo en las fotografías de los políticos y los clichés de la gente de fuera.

Mejor sería trabajar por un Getxo menos rico, que no encabezará la lista de los precios en pisos, la bolsa de la compra más cara o la de mayor diferencial entre unos privilegiados y otros que mal llegan a final de mes.

El Getxo diferente al que aspiramos es el de una ciudad integradora y donde, no siendo iguales, no seamos tan injustamente diferentes en nuestros recursos, posibilidades y esperanzas.

Jope, deseamos esto para Getxo y para todos los pueblos y ciudades de Euskadi donde nuestro LxE trabaja por una alternativa diferente .

P.D. la gran riqueza de Getxo es la que atesoran personas como D.C. capaces de afrontar las dificultades cada mañana con fuerza, coraje y una encantadora sonrisa.

La distopía del pedal pa ‘ cuando o el Gobierno del pueblo.

Recuerdo sus palabras “…la anécdota del pedal en los contenedores no puede ocultar lo importante de la política municipal de sostenibilidad… y bla bla bla…” como si lo oyera ayer mismo.El ahora concejal, más centrado en liberar patrias o cambiar el mundo, no supo observar que lo pequeño puede revelarnos tantas cosas.

La contestación sobre la ausencia del pedal en los contenedores no obtuvo ninguna respuesta razonada sobre su idoneidad o no. Silencio administrativo e ilegal al requerimiento de personas como Hámster, bendita inocencia la suya.

No atender, no explicar ..implica entender el Servicio Público como una pirámide donde la base debe aceptar lo que se dictamina, no es considerada y, por tanto, no merece explicación alguna.

Lo siento , pero ni siquiera son ilustrados y no estamos en el siglo XVIII, quienes creemos en el Gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo , hallamos en los procederes descritos, un Gobierno en el pueblo, de pueblo y sin el pueblo.

Jope, señor Concejal , antes de asaltar el Palacio de Invierno del Zar , convendría atender a lo pequeño , aprendería más .

La distopía de nuestro bolsillo y el suyo.

Antes de un debate de radio entre candidatos para las municipales, charlando con un concejal muy progre, abertzale y de fácil discurso, y ante el reproche sobre los sueldos de Alcalde y concejales, me decía que éstos eran normales y ajustados a su responsabilidad.

Lo caro puede ser barato y viceversa dependiendo de lo que aporte de resultados. Por ello, me planteo si alguno de los que cobran nómina como representantes políticos pudiera siquiera soñar en llegar a cobrar, fuera de su ámbito político, la mitad de lo que se embolsan, trabajando en el medio en que cualquiera de nosotros nos afanamos en ganarnos la vida o la hipoteca, el curso de los críos o simplemente en mantener un negocio.

La pandemia ha supuesto un duro revés en la economía de muchos de nosotros y es obligado y justo que los ajustados sueldos, que dijo el progre concejal,ahora se mostrarán solidarios.

Jope, es tiempo de ahorro y éste suele comenzar con lo más superfluo y no encuentro algo más justificado que empezar con estos sacrificados servidores de lo público.

La distopia de la mentira o la boca de la verdad.

La distopía de la mentira o la boca de la verdad .

Según la opinión de algunos, es verdad o no que si los políticos metieran la mano en el famoso hito turístico de Roma, la Boca de la Verdad, conservarían su mano.

Yo creo, sin embargo, que conservarían su mano derecha e izquierda. 

Los políticos no mienten, sólo interpretan una realidad que no existe de un modo creativo, o bien usan la ambigüedad, o bien, entre los más aptos para su oficio, no dicen nada.

Don Simón, ese entrañable personaje tan presente en nuestra desagradable cotidianidad, no es político y por eso no sólo miente como nunca haría un político, sino que dice que ha mentido pero por buena causa.

Sí, querida, te mentí cuando te dije que ese short te lucía genial, mas sólo lo hice porque no quería que notarás los tejos que echaba a la dependienta. Tanto te quiero.

Ay Don Simón! Mentir desde un puesto público y, sobre todo ser pillado, o peor como en su caso, reconocer que ha mentido, aún en este incomprensible país, puede tener consecuencia y pleito.

¡Jopé!…Uno le ve como la cabeza de turco más sencilla para los que debieran asumir responsabilidades cuando el bicho marche de vacaciones.

Garby

La distopía de un hamster o el cumpleaños sin Clark Kent.

Hámster tiene más paciencia de lo que, conociendo sus geniales cortes a las tonterías, uno podría pensar.

Hoy, llegado el día de su cumpleaños y en una edad interesante pero difícil, debe no celebrarlo en estilo bicho bola cómo le gusta decir, sino en la distancia geográfica, que no emocional, con su Superman .

No es exageración. Pues, desde el confinamiento decretado por el Gran Hermano, esta pareja vive separada por trabajo, así Clark Kent en una de las ciudades, o la más, según opiniones, aburridas de la entrañable Castilla y nuestro Hámster en una de las más mea colonia ciudades del Orbe .

Tampoco resulta exageración decir que ella está casada con Superman, algo maduro, pero físicamente no sólo lo recuerda sino que lo encarna.

Entiendo el enfado de Hamster, pero quién la conoce está deseando, en este día tan especial , felicitarse por haberla conocido.

Es difícil no enamorarse, aclaro que no es mi tipo, de una mujer tan sorprendente, ingeniosa , divertida por momentos o nostálgica en otros y, sobre todo y por encima de todo, con un corazón tan amplio como su eterno flequillo.

Mi deseo y el de todos que la conocen es que pronto puedan reencontrarse y tomar una de sus míticas Harley para hacer la ruta envidiable de la vida de una pareja encantadora.

¡Jope, Hámster!…espero no me pegues por haberte dedicado desde el cariño está modesta entrada. ¡Feliz Cumpleaños!

La distopía del embozado o el motín de Esquilache.


Recuerdo la ilustración del libro de historia , el pueblo llano de Madrid se amotina por la obligación de no portar capa y sombrero de tipo chambergo.
No está mal recordarlo cuando a partir de hoy , el templo de Delfos y su sumo sacerdote Illa que maravilla y su hacedor viva Don Simón , interpretan las señales de las vísceras de algún animal sacrificado ( posiblemente el sentido común ) y en cambio de 180 grados imponen bajo sanción lo que antes decían un sinsentido.
Nos estamos acostumbrando a que las ocurrencias sean sensatas o dislates , sean tomadas como preceptos inamovibles con lo que nos imbuimos de forma acelerada en una sociedad infantilizada , escasamente crítica con lo que se le ordena bajo amenaza de sanción .
Jope , no se trata del uso de mascarillas, imprescindible , sino de la inclusión de las mismas en nuestro pensamiento crítico .

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La distopía de salvados por los pelos..

Mis últimos cinco minutos de trabajo los dedico con aplicación a perder el tiempo y dentro de ello cabe desde apagar el ordenador y mirarme las uñas a ojear el periódico de distribución gratuita que encuentro en la sala de espera.

Con sorpresa leo en el mismo cómo recientes estudios señalan que la alopecia androgénica severa es un factor de riesgo de evolución tórpida de la infección por el Covid.

Resulta tentador no sonreír al observar como existen investigadores, o mejor observadores de lo clínico, cuyas conclusiones sorprenden y que me hacen temer  leer cualquier día que ser aficionado del Real Madrid incrementa en un 3% el  riesgo vital por la infección (me pregunto si de ser así, cual sería de tratarse de un hincha del  Barça).

Encima de calvo…en riesgo, un nuevo sesgo negativo para los varones.

Jopé!..¡Qué difícil ser hombre en estos tiempos!. Quizá, un viaje a Estambul..

La distopía de un hamster enfadado o los tiempos que vienen.


Una visita corta, casi médica . Pero hamster no estaba de humor para siquiera ofrecer uno de esos te exquisitos y extravagantes con los que en ocasiones me ha obsequiado . Recoger las mascarillas encargadas y agur.
Al menos como me ha señalado , no me las ha lanzado desde su espléndido balcon.
Esta cansada y se queja de la acritud y mala leche que una vez superado la fase de confinamiento va volviendo a nuestras relaciones sociales.
No le falta razón, a poco que uno se asome a las redes sociales o apunte su oreja en conversaciones entre paseantes o placenteros usuarios de terrazas .
Va imponiéndose una polarización frentista que parece vaya aumentando día a día .
No parecen faltar razones para sentirse enfadado dado lo que se nos viene encima y esto se ve incrementado por la actitud despótica de quién hace y deshace sin contar con la otra mitad y quien por encima de alternativas, oferta a su público solo apoyo a su malestar.
Malos tiempos para la lírica , jope , temo que la nueva normalidad se parezca a otras desgraciadas y  amargas normalidades de nuestra historia

La distopía de Salomón o tú en casa y tú al cole.

Desde el Ministerio de Educación proponen una ocupación al 50% en las aulas, con otra mitad de alumnos siguiendo las clases desde casa.

Esta ocurrencia pandémica me hubiera gustado en mis lejanos tiempos escolares y, de ser posible, optar por quedarme en casa.

Pero lo difícil es elegir quién se queda y quién no. ¿Cómo hacerlo? ¿de forma rotativa? ¿por altura o peso? ¿comportamiento?, ¿índice de analfabetos?… Difícil. Imagínese a la ministra del ramo, que tuviera que elegir uno de sus pisos de lujo en la residencia  Tangora para vivir o donar o ceder, siquiera temporalmente, a los nuevos desahuciados que van a aparecer fruto de la crisis económica que padecemos ya. ¡Vaya dilema!

La Educación es susceptible de cambios, incluso de eliminar las matemáticas como asignatura común, pues así se podía  garantizar una reducción del fracaso escolar, pero…¡ Jopé!, para ser Salomón uno debe demostrar ser sabio y la ministra, estoy seguro, no lo es.