Clero bajo, pueblo llano, militares de baja graduación feroces acuchillan mamelucos y dragones imperiales en el viejo Madrid. Ha llovido desde entonces.
Salgo con Zuri, acogido al amparo del derecho de pasear al perro a cualquier hora, y veo como en mi barrio se recupera, como espléndido brote de Primavera, la vida de sus calles, y se llena “runners”, ciclistas, paseantes en chándal , noveles o experimentados,…y parece que casi tenemos en la punta de los dedos esa secuestrada vida que entró en impasse en los inicios de Marzo.
No es tiempo de Daoiz y Velarde, no hay enemigos ni invasores y sólo un impulso compartido de disfrutar de un maravilloso día en primavera.
Jope, sólo falta el velador donde compartir una cerveza contigo, hoy 2 de mayo día en que Getxo se mueve.
P.D. Mientras mi correctora me indica se va a tomar el sol al jardín, aprovecho para agradecer su dedicado esfuerzo.
