La distopía de Salomón o tú en casa y tú al cole.

Desde el Ministerio de Educación proponen una ocupación al 50% en las aulas, con otra mitad de alumnos siguiendo las clases desde casa.

Esta ocurrencia pandémica me hubiera gustado en mis lejanos tiempos escolares y, de ser posible, optar por quedarme en casa.

Pero lo difícil es elegir quién se queda y quién no. ¿Cómo hacerlo? ¿de forma rotativa? ¿por altura o peso? ¿comportamiento?, ¿índice de analfabetos?… Difícil. Imagínese a la ministra del ramo, que tuviera que elegir uno de sus pisos de lujo en la residencia  Tangora para vivir o donar o ceder, siquiera temporalmente, a los nuevos desahuciados que van a aparecer fruto de la crisis económica que padecemos ya. ¡Vaya dilema!

La Educación es susceptible de cambios, incluso de eliminar las matemáticas como asignatura común, pues así se podía  garantizar una reducción del fracaso escolar, pero…¡ Jopé!, para ser Salomón uno debe demostrar ser sabio y la ministra, estoy seguro, no lo es.