Recuerdo la ilustración del libro de historia , el pueblo llano de Madrid se amotina por la obligación de no portar capa y sombrero de tipo chambergo.
No está mal recordarlo cuando a partir de hoy , el templo de Delfos y su sumo sacerdote Illa que maravilla y su hacedor viva Don Simón , interpretan las señales de las vísceras de algún animal sacrificado ( posiblemente el sentido común ) y en cambio de 180 grados imponen bajo sanción lo que antes decían un sinsentido.
Nos estamos acostumbrando a que las ocurrencias sean sensatas o dislates , sean tomadas como preceptos inamovibles con lo que nos imbuimos de forma acelerada en una sociedad infantilizada , escasamente crítica con lo que se le ordena bajo amenaza de sanción .
Jope , no se trata del uso de mascarillas, imprescindible , sino de la inclusión de las mismas en nuestro pensamiento crítico .
Enviado desde Outlook Mobile

