La distopia de la mentira o la boca de la verdad.

La distopía de la mentira o la boca de la verdad .

Según la opinión de algunos, es verdad o no que si los políticos metieran la mano en el famoso hito turístico de Roma, la Boca de la Verdad, conservarían su mano.

Yo creo, sin embargo, que conservarían su mano derecha e izquierda. 

Los políticos no mienten, sólo interpretan una realidad que no existe de un modo creativo, o bien usan la ambigüedad, o bien, entre los más aptos para su oficio, no dicen nada.

Don Simón, ese entrañable personaje tan presente en nuestra desagradable cotidianidad, no es político y por eso no sólo miente como nunca haría un político, sino que dice que ha mentido pero por buena causa.

Sí, querida, te mentí cuando te dije que ese short te lucía genial, mas sólo lo hice porque no quería que notarás los tejos que echaba a la dependienta. Tanto te quiero.

Ay Don Simón! Mentir desde un puesto público y, sobre todo ser pillado, o peor como en su caso, reconocer que ha mentido, aún en este incomprensible país, puede tener consecuencia y pleito.

¡Jopé!…Uno le ve como la cabeza de turco más sencilla para los que debieran asumir responsabilidades cuando el bicho marche de vacaciones.

Garby

La distopía de un hamster o el cumpleaños sin Clark Kent.

Hámster tiene más paciencia de lo que, conociendo sus geniales cortes a las tonterías, uno podría pensar.

Hoy, llegado el día de su cumpleaños y en una edad interesante pero difícil, debe no celebrarlo en estilo bicho bola cómo le gusta decir, sino en la distancia geográfica, que no emocional, con su Superman .

No es exageración. Pues, desde el confinamiento decretado por el Gran Hermano, esta pareja vive separada por trabajo, así Clark Kent en una de las ciudades, o la más, según opiniones, aburridas de la entrañable Castilla y nuestro Hámster en una de las más mea colonia ciudades del Orbe .

Tampoco resulta exageración decir que ella está casada con Superman, algo maduro, pero físicamente no sólo lo recuerda sino que lo encarna.

Entiendo el enfado de Hamster, pero quién la conoce está deseando, en este día tan especial , felicitarse por haberla conocido.

Es difícil no enamorarse, aclaro que no es mi tipo, de una mujer tan sorprendente, ingeniosa , divertida por momentos o nostálgica en otros y, sobre todo y por encima de todo, con un corazón tan amplio como su eterno flequillo.

Mi deseo y el de todos que la conocen es que pronto puedan reencontrarse y tomar una de sus míticas Harley para hacer la ruta envidiable de la vida de una pareja encantadora.

¡Jope, Hámster!…espero no me pegues por haberte dedicado desde el cariño está modesta entrada. ¡Feliz Cumpleaños!