La distopía del «..con nocturnidad y alevosía ..» o el tiempo de los taimados .

La aparición de la palabra “Agravante” en cualquier sentencia no parece una forma muy presentable para un Ayuntamiento cuando debe tomar medidas, pues denota miedo, dudas sobre lo que realiza o vergüenza.

Tapiar el Gaztetxe y aprovechar para dar la estocada al Nagusi, y hacerlo al amparo de las limitaciones injustificadas de nuestros derechos civiles en este fatal tiempo no es aceptable.

No se puede justificar con el argumento de un bien superior, como la construcción de vivienda social, el derribo de un edificio de interés histórico y, sobre todo, emocional para un barrio.

Construir en un barrio con una densidad de población destacada no es una buena opción, ya que existen otras alternativas como favorecer el alquiler social, pisos compartidos … Todas ellas recogidas en las propuestas de vivienda que ofertó LxE a Getxo en las elecciones municipales.

Propusimos una utilización transversal del edificio con una reforma del mismo, en la misma línea de la candidata del PSOE, que al amparo de su cohabitación con la alcaldesa, una vez más cae en el donde dije Digo, dije Diego, o tal vez quiso decir luego. Pero, bueno,cada uno se acuesta con la conciencia que merece, obvia o sufre.

Libres x Euskadi y éste que suscribe, que fue su candidato, nada tenemos que agradecer ni al Gaztetxe , cuya orientación como club juvenil consideramos errónea , ni con el Nagusi y su directiva que quiso obviarnos en el debate abierto a los partidos políticos sobre el futuro de la institución.

Somos libres y en ese cada vez más difícil ejercicio, apoyamos lo que de justo, benéfico y posible tengan las iniciativas sociales.

Jopé!..¡Qué veremos antes de que esto acabe!

La distopía de la imagen o algunos necesitan un asesor.

En la Política, hoy en día, prima sobre todo, más allá de las ideologías, vestigios del pasado, la Oportunidad y la Imagen , en pos del diálogo político.

Así, de este embrollo que vivimos, algunos han quedado mal retratados y otros muy glamourosos y brillantes.

Me explico, podemos observar un Alcalde que se deja hacer comprando una camisa – clásica y dentro del tono de lo correcto y..aburrido- en una selecta tienda de su ciudad y otro que se retrata en una cadena de reparto de alimentos o charlando con los trabajadores de un Hospital en una zona de descanso, mientras otro sale abucheado en un gran Hospital o, por no alargarme, una política se hace retratar en una Iglesia como una Virgen Dolorosa en bella imagen y otra más próxima repite en video, aburrido y con menos gracia que mis chistes, su distante mensaje.

Jopé!… sí que muchos necesitan un coach de imagen y no confiarse tanto en la convicción de que este pueblo es su cortijo .

La distopía del desfase de las fases o prefiero el original.

Uno tiene la urgencia liberal de creerse libre de estos códigos expresados por las fases de la desescalada (poco afortunado llamarle así al desatino vivido) e intentar acomodar su rutina, sin sentir la realidad de la imposición en sus costumbres por quienes no comunican los criterios, por los que los imponen y nos tratan como niños, ni siquiera repipis o contestones, sólo niños buenísimos a los que siempre les quitan el bocadillo en el cole y que inevitablemente usan gafas y están gorditos.

Como lo ignoro todo, es mi familia quién me señala lo que no puedo hacer y es entonces cuando me parece más natural esta seria limitación, pues uno está más acostumbrado a que mujer e hijas le determinen horas, sobre todo de vuelta, de reuniones (siempre justificadas) y aficiones.

No intento entender. El absurdo no se analiza.

Puedo jugar al golf, práctica que tengo olvidada -perdón a la familia del pato, nunca fue mi intención que la bola saliera, no hacia la calle, sino derechita al pobre animal en el lago-, pero no puedo echar un tenis contra mi odioso en la cancha y buena gente fuera de ella, de A. ,salvo lo hagamos en un club privado.

Puedo reunirme con diez personas, pero siempre con las mismas, con lo que está claro que debo elegir con qué grupo reunirme, y ser muy estricto en la elección, pues si elijo uno de tristes o de compañeros o de la familia, me quedo con una posible mala elección hasta vaya a saber qué fase.

Puedo caminar a las 8 que suele coincidir con galerna , lluvia ..o disfrutar en masa, de las abigarradas calles de Getxo, pero no puedo escapar al monte donde no voy a encontrar a nadie.

Puedo, no puedo… No nos damos cuenta de que aceptamos sin más cualquier cosa sin plantear por qué debemos hacerla.

Los pagados para servirnos, siendo nosotros de ello inocentes, pero para ello hemos elegido, se erigen, agrandados por esta situación, como directores de nuestra vida cotidiana hasta límites nunca sospechados.

Si continuamos de este modo , permítanme, ¡jopé!, elegir el original y hacerme súbdito del gran maestro, líder y espejo de Corea del Norte, el simpático gordito de nombre impronunciable .

La distopía de votar en fila india o los principios fundamentales del Movimiento.

Cuando era niño, fui elegido jefe de filas para salir al patio en el cole. Si bien, mi poca voluntad para el orden hizo que me destituyeran en dos días.

Eso me hizo sentir antipatía por las colas o filas, aunque no por la democracia, pese a que el noble pueblo de Getxo no me dio la confianza para ser su Alcalde, o al menos, su concejal, para hacer que la Regidora sufriera en los plenos una oposición que la hiciera recordar a Kike Prada como un encantador adulador – por cierto, que creo se ha dejado barba, según me cuenta Hamster, admirador del mismo y al que considera, y me da mucha rabia, todo un galán -.
De mi antipatía a las filas puede derivarse el rechazo a la opinión de votar en Julio como si existiera una urgencia para que se refrende lo que es sabido , la victoria del PNV.

Y esto parece la sustitución de los principios fundamentales del Movimiento que los alumnos de Bachillerato éramos obligados a escuchar por los actuales principios en Euskadi, que que yo sepa son: el PNV, el pintxo-pote de los jueves y ser forofo del Athletic o, en su defecto más defectuoso, de la Real o el Alavés.

¡Jopé!… Mal me puede ir con tales principios para aspirar a ser jefe de filas en las votaciones, pues mis principios y finales son : el Jopé de cada día, LxE (Libres X Euskadi), el desayuno en compañía (mejor si es femenina) y el Arenas, ¡Aúpa el histórico, que no bajamos gracias a los chinos!.

La distopía deportiva en Getxo.

Pocas veces corro, de hecho, considero que hacerlo es una fatiga innecesaria salvo que sea para socorrer a una señora, o mejor, señorita, que tropieza, o para llegar al estanco unos minutos antes de la hora del cierre, porque te has quedado sin tabaco.

Aunque me gusta el deporte y lo practico, no pocas veces mis compañeros de juego me recriminan que no corro, pero es que considero que quién debe moverse es la bola, la pelota y no al contrario.

Esta personal actitud de economía del esfuerzo hace que esa fatigosa manifestación de runners o korrikolaris (nominaciones al gusto) y su generalmente inarmónico trote me resulten fastidiosos.

Casi tanto como el ridículo espectáculo de tanto cincuentón con mallas o culotte disfrazados de esforzados ciclistas que muchas veces pienso pueda deberse a que en su infancia padecieron el trauma de que los Reyes Magos o Papa Noel no les trajeron la bici soñada.

Tanto abuso estético en esta fase de desconfinamiento me hace reclamar un horario para el verdadero gozo que se produce al sentarse en un banco sin prisas por llegar a ninguna parte o el de caminar y observar, alejados de la premisa socialmente exigida del deporte, aunque canse.

Aprender a cultivar una leve pereza física hace más razonable y serena a la Humanidad que parece siempre necesitar correr sin destino claro.

Jope, pido disculpas si puedo molestar a tantos esforzados deportistas que compiten conmigo por un sitio en aceras de nuestras calles y avenidas, pero ¡Dios Mío..Haz que esto acabe!

La distopía de la buena Salud de médicos y otros sanitarios ..

El acerbo popular muestra a los médicos como poco dados a enfermar – al igual que ocurre hoy con los autónomos-; y yo mismo, en la experiencia íntima de tener un padre que falleció un viernes habiendo pasado consulta el día anterior, también lo tenía como algo natural.

Pese a conocer, a través de las noticias que nos han llegado, los delantales de plástico, las mascarillas de pega y todas esas condiciones para afrontar al “ Innombrable» – como en cualquier película de Harry Potter-, estoy sorprendido con las cifras de sanitarios que se han visto contagiados.

Afortunadamente, como ha expuesto el Doctor Simón (¡qué lástima que la política haya hecho añicos la carrera de un profesional hasta ahora admirable!), los sanitarios enferman, pero poco; aunque algunos se mueren, pero pocos ..Y muertos quedan.

La vida en el cuidado de la Salud es un equilibrio difícil. Hay que mostrar una necesaria certeza y seguridad cuando ejerces una profesión de incertidumbre y regresar a casa entre aliviado y permanentemente ocupado en que todo vaya bien.

A veces, desearía coger esos 6.700 euros de nómina, del que hablaba un periódico y que en mi opinión tantos merecerían, y viajar hasta la playa de las Tortugas en Gilli Mayor para observar la indiferencia de éstas ante los bañistas que las contemplan absortos en su quietud. ¡Qué relajante y desocupado sería!

Jope, hoy tengo cita con los test entre la curiosidad y la tristeza por los que no enfermaron poquito y aquellos que poquito enfermos murieron.

La distopía del»ahora qué..» en Getxo o en cualquier parte.

Volvemos a pasear, pero también ha comenzado este lunes la incertidumbre de tantos comerciantes y profesionales que reiniciamos la actividad comercial y profesional, con la sensación de inquietud por el futuro inmediato en nuestros negocios, comercios, locales hosteleros..

El “ahora qué” va a ser el mismo que el ya experimentado: muchas palabras de apoyo por la Administración, local o cualquier otra, y, al final, sólo queda la responsabilidad, el esfuerzo y las ganas necesarias para luchar por lo tuyo y ofertar un servicio adecuado sin apoyo alguno.

Este vértigo cotidiano es el único que puede hacer salir adelante nuestro Getxo. Esperemos que la Administración local sea herramienta de ayuda y apoyo, y no una vez más obstáculo.

Ánimo a todos y jope… gastemos en nuestro pueblo no sólo por solidaridad, sino, además por saber en la experiencia de todos que el servicio que siempre se ha ofrecido, no defrauda.

La distopía del 2 de Mayo o Getxo se mueve.

Clero bajo, pueblo llano, militares de baja graduación feroces acuchillan mamelucos y dragones imperiales en el viejo Madrid. Ha llovido desde entonces.

Salgo con Zuri, acogido al amparo del derecho de pasear al perro a cualquier hora, y veo como en mi barrio se recupera, como espléndido brote de Primavera, la vida de sus calles, y se llena “runners”, ciclistas, paseantes en chándal , noveles o experimentados,…y parece que casi tenemos en la punta de los dedos esa secuestrada vida que entró en impasse en los inicios de Marzo.

No es tiempo de Daoiz y Velarde, no hay enemigos ni invasores y sólo un impulso compartido de disfrutar de un maravilloso día en primavera.

Jope, sólo falta el velador donde compartir una cerveza contigo, hoy 2 de mayo día en que Getxo se mueve.

P.D. Mientras mi correctora me indica se va a tomar el sol al jardín, aprovecho para agradecer su dedicado esfuerzo.