
Durante la campaña se pueden ofrecer fliyers, como se puede comprobar en la normativa, vigente, siempre con las condiciones de buen sentido y prevención necesarios.
Hoy un triciclista con carteles de un partido ha tenido que hacer la gracia.
Primero, en la calle cuando ofrecía la propaganda de LxE a quién quisiera tomarla, y todo ello sin considerar el susto que he recibido al verme abordado por quién, inicialmente he confundido con un alienígena de Saturno o con el entrañable Principito recién venido de su planeta con una sola rosa, no sé muy bien.
Su agrio tono de voz enseguida me ha hecho eliminar la segunda opción. No puedo decir qué me ha indicado porque aquello parecía más una escena de película de espía pillado en Corea del Norte, más bien debiera decir que me ha espetado cómo atentaba a la Ley y al control de la salud del mundo mundial y tras explicarle lo que orienta la Ley electoral con criterio dialogante y las prevenciones sanitarias tomadas, me ha comentado que me iba a denunciar a la Policía Municipal.
Con inaudita diligencia, ésta nos ha parado a otro compañero y a mí en menos de lo que canta un delincuente en Getxo, ha tomado nota del DNI de mi persona y del otro compañero, desaconsejando que continuáramos con nuestro ofrecimiento a la gente.
Purstos en contacto con la Junta electoral, ésta ha señalado como la razón estaba de nuestra parte y que la actuación del Judas Iscariote y la Policía Municipal no había sido correcta.
Jope, la rigidez en los comportamientos de algunos da mucho que pensar sobre la idoneidad de los mismos para asumir una representación social.