Día 38. Sin mascarilla. Lo que el viento se llevó.

Lo que más me fascina de la película que hoy es considerada como racista, cosas de la revisión histórica, es la actitud de Scarlett, que cuando todo parece derrumbarse alrededor, sigue adelante con valor, picardía y determinación.

En estos malos tiempos, no digamos los peores pues vete a saber lo que nos vendrá, hemos perdido mucho de lo que teníamos y no sólo en lo económico o sanitario, sino posiblemente más grave, en lo humano y social.

Nos empujan hacia una endogamia del círculo más próximo que nos aísla y favorece la indiferencia y cuando no, también el rechazo al otro. La exacerbación de lo individual y eso favorece nuestra indefensión sobre la autoridad, el poder o la manipulación.

Pero tal como representa Scarlett, me niego a sentirme derrotado por ello. Recuperar lo perdido no es una quimera imposible, depende de una actitud positiva.

No permitamos que esto, que también pasará, nos haga retroceder en valores humanos, derechos laborales o solidaridad social.