Semana del sin..Día 2, sin azúcar o dulces.

No hubiera pensado que el sin de ayer iba a resultar tan difícil pues nunca he creído que fuera goloso, aunque con frecuencia me han dicho empalagoso.

Ya el desayuno resultó un problema sin las dos cucharadas de azúcar en mi café, rehusando el zumo de tetabrik y la bollería industrial habitual, creí resuelto el problema con un yogur griego pero con gran frustración pude comprobar que estaba azucarado.

Peor fue cuando invitado a comer, los gentiles anfitriones al postre me enfrentaron a la tentación de canutillos y corbatas con una capa de chocolate..

Ello me lleva a pensar que pertenezco, como ocurre en la sociedad,a una cultura del azúcar que desarma nuestras arterias y emboba el pensamiento a la manera de un Homer Simpson.

Pensaré o no, en ello está Navidad cuando a la mesa se presenten turrones, trufas, mazapanes y tartas.

Entre tanto y pasado el día, paseo con ilusión hacia Zuricaldai para hacerme con un bollo de mantequilla y en buen provecho del rodeo, entrar en Arrese y hacerme con un par de perfectas palmeras de chocolate.