Diario majorero, a 100 km de África. Un regreso inesperado.

Sorpresas te da la vida..tarareo la conocida canción mientras fumo el último cigarrillo, antes de entrar en la terminal de este aeropuerto de Fuerteventura que tan conocido me resulta.

La Guardia Civil entro en el despacho en el momento que mi dueña y compañera iba a estampar la firma que nos iba a hacer propietarios del destartalado edificio y de la finca que próxima al faro de Jandia se extiende ruinosa en aquel solitario paraje.

Todo era una gran estafa. Pierre el jefe de aquella panda de hippies trasnochados nos iba a ceder la propiedad por un precio irrisorio.

Bueno,luego vendrían las reformas necesarias para levantar el centro de yoga cuántico y la clínica de medicina india Ayurveda.

El destartalado despacho debía habernos hecho sospechar. Quién puede considerar como normal encontrar un colgador con ropa tendida o un póster del Atleti de tiempos de Luis, no ya como entrenador sino como jugador. Si, en el ya amarillento póster se podía reconocer a Adelardo, Ovejero ..

El presunto notario no era sino un compinche de Pierre cuya único derecho sobre aquel yermo, era el de okupas de un edificio turístico que se fue al garete tras el escándalo que supuso la detención de su dueño por el tráfico del petirrojo seco como ave exótica y exclusiva de la Isla de Lobos y del que apenas quedan dos o dos y medio ejemplares, pues los especialistas han encontrado plumas que bien pudieran pertenecer a un tercer ejemplar. Pero hasta el momento no hay nada seguro.

Pierre no es, como hemos sabido tras su detención, sino un truhán y buscavidas que recaló en la isla hace 6 años y que fundó un grupo de meditación y en idea de la Guardia Civil, más que de meditación, de cultivo y trapicheo en marihuana. Visto que el y su corte de fumadores se encontraban en celosa vigilancia, tuvo la ocurrencia de vender lo que no le pertenecía al par de incautos que por azar merodeaban en la propiedad.

Ese par de inocentes del que formo parte, se encaprichó con la idea de permanecer en la isla y montar un negocio. Fruto de alguna indisposición transitoria en lo mental, considerando la posibilidad de que tal negocio fuera bicéfalo. Una encomienda femenina de mística y trascendencia y otra masculina arraigada en la salud, sabiendo desvestir la bata o casaca blanca por un Shari blanco y dar rienda suelta al conocimiento Ayurveda, del que en extensión puedo citar hasta una frase.

En el fondo me confieso, más que el culto a una tradición milenaria y posiblemente excesiva en curry, lo que buscaba la placidez de una vida entre paseos, buenos libros, playa, campo de golf- ya tenía un par fichados- y adquirir un 6 metros para navegar.

Todo marchito, se planteaba la continuidad o no en la isla y en la duda, llegó de fuera la respuesta

El Marca anunciaba en primera plana como el Llavamos perdía la categoría de segunda división y desaparecía como Sociedad Deportiva.Todo ello motivado por el intento de compra de todo árbitro que tenía la obligación de ejercer de juez en el maldado campo de Estafal, cuyo nombre en si no augura nada bueno, sede de juego del Llavamos.

Para mayor escarnio, ofrecían sobornos en Bitcoin, la moneda virtual, pero dicen que quien descubrió el pastel, lo hizo escamado, cuando al ir a cambiar sus Bitcoin en la Red, comprobó que no se trataban de Bitcoin sino de Vietcong, cuyo valor en red no supera el crédito de la palabra de honor de cualquier político.

Para evitar el colapso en la competición, se invitaba a un club para ocupar la posición del mismo, arrancando de cero puntos pero con la promesa de no descender esa temporada y comenzar la siguiente en igualdad de oportunidades.

Las cabezas de la Federación pensantes aún siendo futboleras, invitaron a los clubs de segunda B a ocupar tal oportunidad.

El follón montado fue inesperado, pues más de 10 clubs, antaño pujantes e incluso antiguos militantes en primera y ahora en el pozo , veían la oportunidad de reverberar viejas glorias.

La bola de nieve creció cuando consejerías de Cultura y deporte e incluso algún presidente autonómico reclamaba los derechos para su decadente equipo de capital de provincia .

El presidente de la Federación viendo que contentando a uno, disgustaba al resto, optó por buscar una solución y ese fue el inicio de la casualidad que me ha llevado hasta aquí y de cuya explicación me extenderé si, quiera Dios, tomamos con bien el avión y regresamos al hogar.

Diario majorero, a 100 km de África. Aprendiendo Ajedrez y vida en La Oliva.

De la Oliva me quedo no con la casa de los Caroneles o la bella iglesia, sino disfrutar jugando con Airam.

Metro y medio de sonrisa pícara y pelo revuelto. Tomábamos el vermú cuando llamo mi atención el chiquillo que a la mesa de la otra esquina del local, jugaba al ajedrez con un viejillo de edad indefinida.

Al poco rato el anciano se levantó y dejo alguna moneda sobre la mesa, librsndo el sitio frente al tablero a un cuarenton de bigote poblado.

A este dio puerta en lo que no fueron cinco minutos. Me acerqué intrigado.

– Señor, a euro si yo gano, tablas nada y 50 céntimos si me gana.

Fueron tres partidas, las dos primeras con blancas y de abono de los euros. La tercera fue tablas y no tengo duda fue porque se le hacía tarde para ir a casa a comer, antes de volver a la escuela y creía tener suficiente botín con lo ganado conmigo.

Airam, el precoz maestro de Ajedrez, me cuenta como su abuelo Adolfo le enseñó a jugar y como se saca sus euros con este talento que posee, pues en casa por su habitual tendencia a la travesura , semana si y otra también está castigado sin paga.

Pero lo que más le gusta es el futbol y sueña con jugar en Las Palmas.

Antes de marchar, serio y con la mirada de viejo de algunos niños de 10 años me dice » señor, si quiere ganar al Ajedrez debe no solo mirar como un peón».

Vuelvo a la mesa donde me recibe con cierto enfado mi razón de vida y una vez se esfuma el leve enojo, me pregunta señalando al mudo televisor que puede verse dentro del local y que emite titulares de noticias, que pienso de lo que está sucediendo.

– Para entenderlo tendría que aprender a mirar no solo como un peón.

Diario majorero, a 100 km de África. Corralejo, espejismos en las dunas.

Puedo echar la culpa a la Tropical, la deliciosa cerveza isleña o bien a una exposición excesiva al sol o quizá, a mí en ocasiones, sobre alimentada imaginación.

Paseo por las dunas que a pocos metros de la playa se extienden en magnífico escenario y en poco te hacen sentir en un desierto.

Próximo a un heroico arbusto del que en milagro brotan verdes hojas y una flor, veo a una anciana que se aproxima a mi.

Su sonrisa da la impresión algo ida, ajena . Me llama la atención su camiseta con el slogan » our future is your word, I love Bill» y el estampado de una cara de un tipo de gafas grandes que me resulta familiar.

– Joven mantén la distancia y enséñame tu pasaporte vacunal.

No se qué responder ..su rostro me resulta conocido, visto en algún reportaje que por insistente en los medios termina por hacerse familiar.

La dejó atrás y continuo subiendo por una duna, en su cima un hombre tendido al suelo mirando por unos prismáticos.

Viste un traje árabe, de blancura extrema. Al sentir mi presencia, gira el cuello.

No me sorprende ver qué es Lawrence de Arabia o mejor, el propio actor Peter O’ Toole que encarnó el personaje en un film, que muy serio y con un vaso que aparenta ser ginebra en su mano , me dice en un susurro » silent, we must assault the vaccine train».

Me dejo llevar por su autoridad y tendido junto a él ,veo como se acerca un tren con vagones.

Peter o Lawrence me pasa los prismáticos y a la cabeza del convoy, veo una locomotora de vapor que luce una chapa en su delantera con el nombre de la Moderna.

– Alejandro despierta!.

Abro los ojos y es ella, siempre ella.

– Te has quedado dormido al sol, te vas a achicharrar, anda ponte bajo la sombrilla.

Diario majorero, a 100 km de África. El sabio del Cotillo.

Pototo es una institución en el bonito pueblo del Cotillo.

Emigrante en Venezuela, trabajó como peón de Hacienda, camarero, bailarín profesional, albañil e incluso llegó a disputar el campeonato nacional de los welter en el país caribeño.

Vivido y con una portentosa mujer de piel de ébano, que todavía, ya madura, hace girar el cuello a cualquier caballero al pasar. Recogió pesos y dólares bien ganados para regresar a su pueblo y allí montar un aparente modesto restaurante de la que sale, solo para quién lo sabe, la mejor cazuela de pescado en la isla.

A la mesa junto a la única mujer capaz de aguantar mi convivencia por décadas, vamos degustando ese sencillo placer, pero Pototo que siempre tiene un ánimo jovial y disfruta yendo mesa a mesa para acoger a sus clientes, a los que hace sentirse amigos, parece distraído y ausente.

A los postres, termina por acercarse a la mesa pero ni su sonrisa, ni sus galantes comentarios a mi chica parecen reales.

Termina por sincerarse y habla de la catástrofe en Canarias. Para animarlo le cito la llegada de la ayuda europea y me contesta: «..el problema es repartirlo pues si borracho, no vendas vino..».

Tras la cena y paseando junto al mar tan calmo, entiendo lo que me ha respondido.

Como poner tanta pasta en manos de quién muestra siempre derrochar la y repartirla entre amigos, socios y colegas.

Diario majorero, a 100 km de África. Noche con pesadilla en Costa Calma.

Lo he pasado mal. Mi sueño se ha visto alterado por una mal dada pesadilla que de madrugada me ha hecho despertar sudoroso y alarmado.

Ese hombre de pelo alborotado, cejas pobladas y alocadas, descendía del Sinaí vestido con un sayo de pastor y las tablas de los mandamientos entre los brazos.

Recitaba con voz de excesos y cazalla.Y así decía : el primero, la bicha no llegara y de hacerlo pronto morirá, el segundo no usarás mascarilla en tu faz, 3 honrarás al comité de expertos y creerás en el sin verlo, 4 el 14 de Marzo no dejaras de manifestar, 5 los bares y restaurantes no pisaras, 6 algunos que se creían muertos por la bicha no lo serán, 7 si belgas, franceses o alemanes no nos visitan mucho más gusto me dará, 8 en farmacias pruebas de antígeno no pedirás, 9 a la Ayuso en Madrid por el saco le darás y 10 como héroe popular me amarás.

Ciertamente he pensado evitar desde hoy en mi estancia isleña, excesos como el llevado a cabo por gula,ante un delicioso cordero al curry en la cena y a lo que achaco responsabilidad en generar tan penoso y onírico tormento.

Para cenar ..yogurt y plátano, pero este siempre de Canarias.

Diario majorero, a 100 km de África. Sorpresa en Cofete.

La playa de Cofete es de muy difícil acceso.

De ahí, que tras un subir y bajar monte y afrontar un millar de curvas por una pista de infarto, uno no espera sino encontrar esa playa en absoluta soledad.

Para mi pasmo, veo como en la mansión que preside solitaria al pie de la playa se izan dos mástiles.

Esa mansión repleta de leyendas de submarinos, nazis y demás, hasta hace poco era ocupada en abandono por una familia que legitimaba sus derechos por decirse descendientes de trabajadores al servicio del industrial alemán que la hizo construir y que ofrecía visitas a la misma con la promesa de enseñar celdas, centros de emisoras para comunicación con submarinos del tercer Reich y casi el refugio secreto de Hitler quien hubiera escapado de Berlín con su Eva, dejando al Ejército Rojo que asediaba el búnker con un palmo de narices stalinianas.

Mi pasmo aumenta al comprobar cómo de los mástiles de blanco impoluto se alzan la bandera de USA y acompañada al otro mástil por la de los confederados como símbolo de haber sellado la paz tras la guerra civil americana.

Además, la fachada, marcos de ventanas, puertas y pintura aparecen restauradas; el jardín en terrazas descendentes cuidadas y luciendo surtidores de riego sobre un césped imposible en esta latitud y geografía. Pero además asoma en la trasera de la casa un Green inmaculado en lo que es un campo de golf con un par de hoyos al menos.

Sin tiempo para reponerme de la sorpresa me he visto rodeado por cuatro armarios con traje, gafas ahumadas y pinganillo que en un pis pas me han rodeado y pese a mi inglés de pega, bien he entendido que me querían fuera de allí.

Como solo eran cuatro no he querido ponerles en compromiso y les he perdonado la lección que merecían por sus modales.

Solo he comenzado a entender como ya camino de la playa un hombre parecía dirigirse a gritos a un grupo bizarro de gentes pues uno de ellos parecía llevar un gorro de bisonte e iba con el torso desnudo, otros con gorras de béisbol y chalecos de pesca, alguno con casco militar ..parecían hipnotizados por el hombre trajeado que por el traicionero viento de Cofete llevaba un largo flequillo zanahoria hacia un lado, dejando el otro en despejada ausencia de pelambres.

Creí entonces oír «..Make Fuerteventura great again ..»

He decidido dejar Cofete con el chasco de no poder evadirme de la presente actualidad.

Diario majorero, a 100 km de África. Ay! Quién maneja mi barca?.

No. Orwell con 1984 no ha sido quién me ha abierto los ojos sobre la realidad vivida en esta década sino la menos conocida Remedios Amaya.

No me refiero a nuestra excelentísima Alcaldesa de Getxo que aún siendo Amaia, no tengo en mente remedie algo , sino de la que en un año antes del título de la novela distópica, represento a España en 1983 con la canción que se preguntaba quién manejaba su barca.

Su última posición con cero votos representa como no pocas veces, estos espíritus de profetas que caen en saco roto.

La pregunta que la folclórica planteaba es la misma que día a día, uno en su modesto querer saber, se plantea al ver atribulado, el desorden que nos rodea.

Poco se entiende de lo que ocurre desde el refugio interior en la árida y bella isla de Fuerteventura.

Con la música de Amaya saliendo de los auriculares, me voy preguntando si la barca la maneja Soros, Gates o el siempre recordado Jesús Gil y Gil cabalgando a Imperioso y luciendo Gallardo la camiseta del Atleti de Madri!!