Post vacuna.

Me llamaron y fui. No piense nadie que me salte la cola por ser jefe de nada o Alcalde o delegado sindical. Solo soy un sanitario, un simple peón al que por viejo, entiendo, le tocaba el pinchazo.

No quiero evaluar eficacia, eficiencia de la vacuna administrada o de cualquier otra, es necio asumir cuestionarte la única esperanza para esta desastrosa realidad de mascarillas, perdida de abrazos y limitaciones y sobre todo muertes.

Tardará, seguro más tiempo que el deseado, pero esto pasará.

Recuperar lo perdido …perdidas anticipadas, desempleo, cambios en nuestro ocio, no poder perderse en nuevos caminos.. tanto y sin embargo uno termina por pensar que en ella, que ahora me da la espalda ocupada en tareas, encuentro todo lo que me hace ser feliz, creer en el futuro y saber que el hoy también merece la pena.