La culpa no fue del chacha ..fue de un birdie.

Ganas tiene uno de organizar una campaña de firmas. Asombra tamaña insensibilidad y falta de empatía.

Nadie que ame el golf puede cuestionar saltarse normas, convenciones y ejemplos, cuando uno se levanta con la sensación de que hoy si va a ser su gran día de golf y el asqueroso hoyo 8, caerá y no ya con un simple par, sino con un golpe menos, el soñado birdie.

Deberíamos esforzarnos en ponernos en la piel de ese ejemplar,servidor, que no servido de lo público..toda la semana trabajando en un comité para preservar nuestra Salud, valorando al milímetro aquellas medidas para acotar al enemigo vírico, estudiando como si fueran share de audiencia, las gráficas de positivos, ingresos …y llega el ansiado descanso en un domingo abierto al sol

Uno puede imaginarse a ese, nuestro esforzado guerrero, correteando con su carrito por las calles del campo, con esos monísimos pantalones a cuadros, tan viril y elegante, aproximado ya a la salida del temible hoyo 8 y ya con una madera 3 entre sus manos, contemplar la pelota blanca coronando un tie.

185 metros más allá la banderita roja con el 8 en el Green, oscila por una pequeña brisa, como reto.

Para desgracia o cierto Karma o la ingratitud del golf, describió la bola un vuelo plano y desviado hacia el lago de la derecha y la redonda y blanca figura penetró como un obús hasta el lodo del fondo.

De este notable caballero solo puede ser censurado su falta de práctica pero nunca su ejemplar ilusión.