Es lo que trae la vida. En mi personal vocabulario despiguay implica el término final feliz de algo.
Esta próxima la despiguay de mi vecina de despacho que pasara a mejor vida, laboral, tras una carrera profesional llena de carácter, bueno, energía, humanidad y profesionalidad, tras eso, solo cabe celebrarlo.
Hoy he tenido una despedida, es diferente, porque implica la incertidumbre de saber o no si habrá continuidad en las bromas compartidas, la observación de la brillante calidez de su mirada o la sonrisa franca. Despedida fruto indeseado de una situación laboral que camina entre la incertidumbre y lo injusto.
Por fin, ayer tuve un adiós. La muerte siempre es prematura y aún más cuando supone el nunca más de alguien con la que por profesional, has compartido su miedo y sobre todo, has sido observador de una entereza que solo puede ser fruto de una ejemplar humanidad.
Despiguay, despedidas y adioses. La vida.
