Memoria histórica, pero de qué me hablas.

Esta es mi reflexión cuando en busca de mi lugar preferido para comer almondigas por Malasaña, visito como acostumbro la plaza 2 de Mayo y veo la profanada estatua de Daoiz y Velarde en el arco de ladrillo que queda de lo que fue armería y destino final de ambos junto a unos cientos de voluntarios.

A cada visita, puedo encontrar una nueva añadidura a su resultona escultura, esta vez Daoiz ha perdido su espada y el bueno de Valverde enarbola un botellín de cerveza, al menos nacional.

Ambos y tantos que con ellos se dejaron el pellejo, sabiendo que el gusto de la escabechina contra el gabacho, terminaría en degüello y ya te he visto nación; serían entonces tan poco juiciosos conociendo que tal sacrificio terminaría en absoluto olvido o peor en eólico cachondeo.

Y es que en España la única memoria histórica parece ser la de mantener como eterno zombi al General Franco por parte de algunos o el gol de Iniesta de mi vida.

País para el hoy, que mañana ya será y ayer no me acuerdo si te conocí.

Barrabás .

Dentro de los indultos que uno recuerda, este es el protagonista secundario cuyo indulto resultó más sorprendente y desde entonces dado su inesperado beneficio, cualquiera puede llegar a beneficiarse de esa gracia.

Ahora mismo hay una pléyade de personas pendientes de la mano justa o tonta de la justicia ya sea institucional o la de la opinión.

Sin extenderme. El que fue picoleto y marido de Rociito, por no hablar del despistado centro delantero de la selección que perdió el camino al gol, el notable cantante que nos represento en Eurovisión con tanto talento como ignorancia general al mismo y dentro de nuestro marco local contamos con las divertidas concursantes del Conquis que han dado programas de gloria y audiencia con su trio de mal hablar y peor hacer contra otras compañeras.

Se demuestra fácil así, que se puede hablar de indultos sin referirse a los de aquellos que animaron tanto las calles de Barcelona con un sueño que no duró ni siquiera una noche de verano y que lograron poner de muy mal humor hasta al siempre correcto y controlado Felipe VI.

Dado mi estado de salud, tengo una gran tendencia a pensar que lo mejor es dejar correr las cosas y dejar escapar pelillos a la mar, con la inocente esperanza que en la cara de los beneficiados reste aspereza, prepotencia y otorgue alguna humildad .

Nada se de la vida tras el indulto de Barrabás, si se santificó, o se adorno con crímenes y desafíos alzado por su gran suerte y tanto daría por nada saber de la de aquellos que sean señalados por ese beneficio cuya real razón solo conoce quién la otorga.

Es importante que todos sepan que soy mucho más que las cosas malas que me pasan.

Así se expresó la cantante nightbird en Got talent de USA, restando importancia al cáncer con metástasis que padece. Señalando como no puede esperarse para ser feliz que nada sea malo en tu vida.

Buscamos las respuestas en la filosofía, la religión e incluso con inocencia en los proyectos políticos y también por desgracia en la trampa de creer que esa búsqueda de felicidad puede conseguirse con una alocada adquisición de cosas, siempre cosas.

Pero la simple respuesta de una bella desconocida contante puede ser la iluminación necesaria para empezar a comprender que ese derecho a buscar la felicidad puede ser tan fácil y próximo si buscamos las respuestas en lo íntimo que nos rodea.

La vida es sonrisa y llanto , ilusión y fracaso, dolor y gozo. El comprender que todo ello puede hacernos mejores es el camino para sentir ser felices como algo posible y no una quimera inalcanzable.

Mucho Rafa.

En Junio tocaba siempre Roland Garros con un final conocido, el campeón poniendo a prueba su dentadura sobre la copa de plata pero nada dura para siempre.

Ganar es maravilloso pero todos terminamos por perder y esto debe resultar indiferente, no hay nada que pueda otorgarnos mayor valor que cuando llega la otra cara de la vida, podamos aceptarla con la misma indiferencia que debemos presentar cuando la vida nos sonríe.

Saber ganar o saber perder no es sino otorgar la primacía a lo que si resulta importante, vivir no como una competición sino como un esforzado aprendizaje de superación.

Gracias Rafa, ahora eres todavía más grande.

Eran 6 o 7 los pecados capitales ?.

En pasadas, por tiempo y recuerdo, conversaciones con el único hamster parlanchín que conozco y rememorando los pecados capitales que no de la maravillosa capital Madrid, nos pasaba que siempre había uno que faltaba en la lista y del que nunca terminábamos de recordar.

Nada extrañamente, el no recordado era la lujuria, es posible porque ambos no consideramos el exceso del deseo sexual como algo punitivo sino como un rasgo de personalidad al que quizá no estamos dispuestos a renunciar a expensas de pasar una temporadita en el purgatorio, redimidos, aún sea parcialmente, por otras virtudes que atesoramos.

Pereza, envidia, soberbia..de ello puedes encontrar en tu trabajo, en la calle, en el coche..pero sobre todo en ti mismo, aunque sea solo asomando tras la sonrisa social que regalas al vecino con el que has coincidido en el garage y que tras saludar, se introduce en un BMW que sabes no pondrás comprar jamás.

Solo humanos, aunque algunas sean divinas.