Dentro de los indultos que uno recuerda, este es el protagonista secundario cuyo indulto resultó más sorprendente y desde entonces dado su inesperado beneficio, cualquiera puede llegar a beneficiarse de esa gracia.
Ahora mismo hay una pléyade de personas pendientes de la mano justa o tonta de la justicia ya sea institucional o la de la opinión.
Sin extenderme. El que fue picoleto y marido de Rociito, por no hablar del despistado centro delantero de la selección que perdió el camino al gol, el notable cantante que nos represento en Eurovisión con tanto talento como ignorancia general al mismo y dentro de nuestro marco local contamos con las divertidas concursantes del Conquis que han dado programas de gloria y audiencia con su trio de mal hablar y peor hacer contra otras compañeras.
Se demuestra fácil así, que se puede hablar de indultos sin referirse a los de aquellos que animaron tanto las calles de Barcelona con un sueño que no duró ni siquiera una noche de verano y que lograron poner de muy mal humor hasta al siempre correcto y controlado Felipe VI.
Dado mi estado de salud, tengo una gran tendencia a pensar que lo mejor es dejar correr las cosas y dejar escapar pelillos a la mar, con la inocente esperanza que en la cara de los beneficiados reste aspereza, prepotencia y otorgue alguna humildad .
Nada se de la vida tras el indulto de Barrabás, si se santificó, o se adorno con crímenes y desafíos alzado por su gran suerte y tanto daría por nada saber de la de aquellos que sean señalados por ese beneficio cuya real razón solo conoce quién la otorga.
