Entendido.

He terminado de entender lo que la mayoritaria opinión determina en medios, siempre con el mismo perfil de progreso, solidaridad y bonhomia que curiosamente se asocia a personas o ideologías que poco pueden presumir de ello.

Es horroroso sentirse orgulloso de nacer y sentirse español en contra de las bondades infinitas que derivan de sentirse andaluz, vasco , catalán o melillense exclusivamente. Resulta alarmante y denunciable amar su himno o bandera o el repaso histórico de su pasado con aciertos o errores, en contraposición con la ideal biografía de los hombres que naciendo legalmente españoles, desprecian su nombre, símbolo e historia y que no en pocas ocasiones hacen lo indecible contra ella.

No hay perdón para quien pueda sentirse calmadamente satisfecho de ser heterosexual pues la gracia solo está dispuesta para quien es gay , lesbiana , trans o vaya usted a saber.

Detestable esbozar opiniones favorables sobre Ejército, Policía nacional o autonómica o Guardia Civil y altamente recomendable compadecer al que delinque por su mísera condición sin duda por la culpa de lo social.

Neoliberal e insoportable, considerar que no puede haber diferencias en el trato a cada Comunidad para permitir una Igualdad de oportunidades y considerar que Justicia, Educación y Sanidad son derechos en igualdad para todos los ciudadanos.

Imperdonable, suponer que nuestra Historia reciente pueda tener más de una lectura y considerar la Transición como un logro general y ponderar sin embargo, escribir una nueva historia con villanos y héroes y ademas hacerla presente y no lejano pasado.

Perseguible afirmar que las sociedades con mayor empuje, lo son en base a la actividad de lo privado y la herramienta de lo público como ayuda y no contrapeso.

Imprudente juzgar a quien dice representar solidaridad no por sus palabras sino por la realidad de sus hechos cotidianos.

Irrelevante exigir en la Educación y lo social, el premio al esfuerzo y la disciplina ante las conductas agresivas o asociales.

Entendido…más no aceptado.

La macarilla.

Procuro no asomarme a los noticiarios y mucho menos en verano por salud física y mental. Me sienta mal el empacho de crisis política, sanitaria, proces y demás cositas con las que van entreteniendo a esta sociedad que pese a todo sigue constituyendo un lugar bueno para vivir, aún con mala leche.

Pero he caído en la tentación de hacerlo para encontrarme con el que representa, para mí, el problema nuclear y génesis de todos los males.

No creo me sea posible escuchar una vez más a la señora Ministra de Sanidad hablando de la obligatoriedad o discreción de uso de la » macarilla «.

Contar y no es la única perla del collar, con alguien en su puesto que sea incapaz de usar correctamente el idioma oficial de su país es la manifiesta realidad que amenazante se muestra.

No se trata de ideología o proyecto. El problema se limita a quién nos gobierna. No alcanzan a mostrar una formación suficiente para siquiera aspirar a una conserjería en cualquier oficina.

La » macarilla» como némesis.

Ganarás el pan..

Esta noticia de hace algunas semanas me ha hecho reflexionar sobre el talento que algunos poseen para hacer que su vida sea más fácil.

Talento sin duda para que nadie eche en falta en su trabajo al individuo y ni siquiera, entiendo, cuando llega la celebración de Navidad entre los compañeros de empresa y se pregunta por quien vaya a animarse a comer y beber en exceso con los que además de forma nada voluntaria pasas un tercio de tu tiempo.

Entiendo que su trabajo tiene un supervisor que a lo mejor también ha estado ausente esos quince años, pero a lo mejor es que,mi ya admirado sujeto, entendió que su trabajo en si no merecía la pena para gastar tiempo y esfuerzo en el o mejor, que no estaba seguro de poder realizarlo de forma eficaz y con buen criterio se borró del mismo.

Quién si demostró finura laboral sería la persona encargada de que su nómina llegará puntual con los aumentos justos al convenio y los trienios bien establecidos.

Para algunos puede resultar criticable pero cuanto mejor puede irnos si muchos cobrarán sin trabajar y por ello sin dificultar los resultados sociales, como a mí entender sería genial en el caso de tantos ministros, consejeros y otros miembros de esa fauna que como termitas invaden los presupuestos con empresas y objetivos ruinosos o simplemente nocivos para la salud económica o social de un país.

Así ejemplos como el del hospitalario señalado o más notorios como el del ministro astronauta son dignos de reflexión y algún aplauso.

Nosotres..

Mi paseo por este parque infantil de veteranos no ha podido ser más desafortunado esta noche.

Y todo ello al ver un anuncio en un restaurante en el que ofertaban puestos de camareros y/o camareras.

He dudado si entrar directamente en el local para poner tamaña desfachatez en solfa, pero no lo he hecho al darme cuenta que en el estúpido local presumían de parrilladas de carne y me ha parecido que no era buena idea entrar en un local donde pudiera encontrar gente incivil sin sensibilidad por salvar al planeta y al vacuno ante el terrorismo cárnico que nos asola.

Me he decidido por llamar a mi amiga Irene al ministerio para denunciar la falta de equidad y respeto hacia los camareres no incluidos en el anuncio, pero eran más de las cinco y no se atendía ya en teléfono en el ministerio, bueno, también me ha ocurrido que no se me ha atendido a las tres ni a las dos ..

Como mujer, hace unos días ya he modificado mi género en el Registro, no puedo sino sentirme dolida, antes dolido, como explicaba a mi mujer, pues ella no tiene intención de cambiar de género, mientras me acompañaba al servicio de mujeres de una cafetería pues últimamente orino cada dos por tres y no se si debo acudir al urólogo/a o al ginecólogo/a.

Para más inri, una señora, seguro facha, se ha enfadado por hacer uso del servicio para mujeres y me he visto en la obligación de recordarle que mi género es mío y de mi decisión.

Esta no es mi tarde..