Mi paseo por este parque infantil de veteranos no ha podido ser más desafortunado esta noche.
Y todo ello al ver un anuncio en un restaurante en el que ofertaban puestos de camareros y/o camareras.
He dudado si entrar directamente en el local para poner tamaña desfachatez en solfa, pero no lo he hecho al darme cuenta que en el estúpido local presumían de parrilladas de carne y me ha parecido que no era buena idea entrar en un local donde pudiera encontrar gente incivil sin sensibilidad por salvar al planeta y al vacuno ante el terrorismo cárnico que nos asola.
Me he decidido por llamar a mi amiga Irene al ministerio para denunciar la falta de equidad y respeto hacia los camareres no incluidos en el anuncio, pero eran más de las cinco y no se atendía ya en teléfono en el ministerio, bueno, también me ha ocurrido que no se me ha atendido a las tres ni a las dos ..
Como mujer, hace unos días ya he modificado mi género en el Registro, no puedo sino sentirme dolida, antes dolido, como explicaba a mi mujer, pues ella no tiene intención de cambiar de género, mientras me acompañaba al servicio de mujeres de una cafetería pues últimamente orino cada dos por tres y no se si debo acudir al urólogo/a o al ginecólogo/a.
Para más inri, una señora, seguro facha, se ha enfadado por hacer uso del servicio para mujeres y me he visto en la obligación de recordarle que mi género es mío y de mi decisión.
Esta no es mi tarde..
