Ganarás el pan..

Esta noticia de hace algunas semanas me ha hecho reflexionar sobre el talento que algunos poseen para hacer que su vida sea más fácil.

Talento sin duda para que nadie eche en falta en su trabajo al individuo y ni siquiera, entiendo, cuando llega la celebración de Navidad entre los compañeros de empresa y se pregunta por quien vaya a animarse a comer y beber en exceso con los que además de forma nada voluntaria pasas un tercio de tu tiempo.

Entiendo que su trabajo tiene un supervisor que a lo mejor también ha estado ausente esos quince años, pero a lo mejor es que,mi ya admirado sujeto, entendió que su trabajo en si no merecía la pena para gastar tiempo y esfuerzo en el o mejor, que no estaba seguro de poder realizarlo de forma eficaz y con buen criterio se borró del mismo.

Quién si demostró finura laboral sería la persona encargada de que su nómina llegará puntual con los aumentos justos al convenio y los trienios bien establecidos.

Para algunos puede resultar criticable pero cuanto mejor puede irnos si muchos cobrarán sin trabajar y por ello sin dificultar los resultados sociales, como a mí entender sería genial en el caso de tantos ministros, consejeros y otros miembros de esa fauna que como termitas invaden los presupuestos con empresas y objetivos ruinosos o simplemente nocivos para la salud económica o social de un país.

Así ejemplos como el del hospitalario señalado o más notorios como el del ministro astronauta son dignos de reflexión y algún aplauso.