Getxo vive!!

Ya van a ser cinco meses que sufrí o más justo sería decir, cultive un infarto que a punto estuvo de hacerme pasar la puerta hacia el olvido.

Tras esto, por lógica surgió el balance sobre aquello que pudiera ser importante o no en esta nueva oportunidad.

Desde un principio valore como erróneo continuar realizando una actividad política cuyo único fruto había sido el conocer a un grupo de personas a las que sin rubor puedo llamar amigos. En contraposición estaba el mucho trabajo realizado, algún disgusto, no poco dinero empleado y esporádicamente tener que aguantar a algún cretino emplearse en intentar desacreditar me a mi o nuestro grupo, empleando como insulto ser de derechas, de izquierdas, constitucionalistas o nacionalistas , de querer llevarnos lo ajeno y lindezas similares sin venir a cuento que querian descubrir la verdad que había entre nosotros, como una revelación con la que satisfacer su ansia de clasificar al que consideraban como , no ya rival, sino enemigo.

Ante esto, mi predisposición naturalmente fue la de engrosar el mayoritario partido del » que me dejen en Paz » y está era mi actitud durante el mes y miedo de convalecencia que viví entre el miedo y el cariño de mi familia.

Sordo, mudo y ciego ante el entorno que no fueran mis señales de Salud, mi Zuri o los largos paseos con Ana. Todo lo demás me sobraba.

El daño a mi fortaleza fue silencioso pero tozudo. Seguían llegando a mi casa, los panfletos del Getxo Berri con la carga de auto bombo y venta de los no pocos disparates procedentes de la Avenida de Algorta, los vídeos de una representante de nuestro pueblo leídos con un tono funcionarial y sin ilusión. Paseaba por los barrios y me sorprendía el descuido en aceras o jardines, los bancos dañados, las huellas de todas las fiestas. Desanimaba a mi Zuri de adentrarse en la rivera del Gobela cubierta de vegetación invasora. Proponía a Ana acudir a algún espectáculo en el Muxica Berri y no encontrábamos interesarnos por nada de lo ofertado. Me cabrea el ver casas notables, chalets o baserris que nos habian acompañado en los recuerdos de años ser fruto de grúas y escavadoras . Contemplar comercios de solera con las persianas cerradas, las quejas de una señora haciendo cola para entrar en una mal dada caja de ahorros y contando a una amiga cómo su nieto habla sido golpeado por una banda. El regreso de esos barcos con turistas que nos ignoran y que tanto contaminan nuestros arenales .

Pero lo que realmente termino por derrumbar los muros de indiferencia creados para mí , fueron la noticia de los 108 millones de Euros, dieciocho mil millones de pesetas del presupuesto anual para Getxo.

Lo que me rodeaba podía justificar el buen empleo de esa cantidad?

No soy, ni somos ingenuos, la inmensa mayoría de las personas a las que nos dirigimos practican la misma comodidad que me propuse. Unos por la terquedad de mantenerse fiel a un partido sin cuestionar retirar su confianza, no pocos por verse beneficiados por las decisiones arbitrarias de quién nos dirige , otros se aferran a alternativas que un día después de las elecciones no dudan desde la derecha o la izquierda o el abertzalismo, en ponerse a disposición del Poder para apuntar su triste continuidad por unas migajas de su programa en el mejor de los casos y las más , por un trozo de moqueta, sueldo y figuración.

Los que desearían una manera de gobernarse en transparencia y contando con la necesaria opinión de todos. Aquellos que creen que el dinero de todos exige un escrupuloso control y correspondencia con el bien común. Quienes creen en una sociedad en las que el ciudadano este realmente comprometido. Todos ellos se han visto defraudados cuando aquellos grupos a los que añadieron ilusión y apoyo, terminan por entrar en los mismos defectos que criticaban.

Porque creer en nuevas alternativas? Precisamente la clave esta en no creer tanto en las personas, como si estás estuvieran desprovistas de las debilidades que a todos nos son comunes.

Los proyectos que sinceramente se presentan como reformistas deben incorporar tanto interna como en las instituciones, los recursos, cambios y herramientas que ante pongan la comunicación crítica entre representantes y representados y los mecanismos participativos regulares para que la opinión de todos sea escuchada y tomada como eje de la actividad política. Esto es lo que aportamos y que justifica nuestro ofrecimiento a Getxo.

Getxo vive!

No puedo buscar el par.

A las 8 en punto. Ni un segundo de más para aparcar el trabajo con la sensación de poder haber hecho más y la esperanza de poder haber hecho mucho menos. Resistir sino se puede disfrutar.

La continuación de un paseo con Zuri cruzándose por delante de tus pasos quizá buscando que tropieces o solo impulsado por su ansia de olerlo todo, mientras escuchas a tu pareja todo lo que debemos hacer este otoño e invierno que se asoma entre las nubes que van entrando por el Abra. Cosas que con la bondad de Dios, volveré a escuchar al final del próximo verano.

Salvado de una intoxicación cuando refugiados en el Puerto del previsible chaparrón, me señala como poco saludables los pinchos morunos y claramente peligroso y pasado el pincho de tortilla que he empezado a comer.

Así terminado el viernes y con un sábado con lluvia se van descartando los planes. No habrá excursión, no estrenaremos la tabla de pádel surf hasta que las niñas vuelvan a casa y así, aprovecho para escapar al golf.

Aprendo mucho de mi mismo jugando solo. Siempre mi primer golpe es defectuoso o corto, los intermedios pueden ser brillantes pero el juego en el Green siempre me penaliza por mí falta de intentar solo hacer el par y no limitar mi ambición de un birdie.

Eso me lleva a pensar en que el día 3 de Octubre presentaré nuestro programa municipal, con el único candidato al que puedo respetar, yo mismo.

Sería más fácil presentar un programa que regalará los oídos a quien se dirige pero me resulta imposible. No se jugar al par, solo respondo por lo que considero justo, beneficioso o necesario. Ese es mi hándicap.

Plaza de Las Arenas o 20 años es nada.

20 es la mitad de años que el pueblo judío caminó errante por la península del Sinaí, conducidos por Moisés.

Por tanto, nuestros pastores que pastorean el pueblo de Getxo desde tiempos del Tetris y los pantalones acampanados, han mostrado su desbordante eficacia para comprender 20 años después que aquel otro pastor que tanta pasión tenía por Las Arenas y Romo y por ello nos regalo esa explanada o el magnífico stadium de fútbol 7 de Gobela, no estuvo fino y un pueblo necesita al menos una plaza donde encontrarse, más allá de la zona o Romo.

Nos invitan a participar y votar, aunque algo parecido al estilo de la muy noble República de Corea del Norte, por uno de los proyectos expuestos pero sabiéndose cuando se ejecutarán las obras, con cuanto presupuesto y si fuera perverso diría que por quien..

Agradecidos quedamos a la pastora..

Y Zuri en las nubes..

No es que mi viejo compañero haya dejado su estupenda vida perruna y entrado en una dimensión universal y eterna tal como sugirió San Juan Pablo II hablando de cierta alma en los animales.

Solo que esa nube que puedo ver desde mi silla de playa, instalada de forma permanente en el balcón, me recuerda su figura recién cortado el pelo ( a precio de peluquería de moda, por cierto ).

Un corte de pelo necesario dado los nudos en su blanquísima pelambre. A veces como ocurre en la película Sabrina, algo tan sencillo como cambiar de peinado puede transtocar hasta un negocio millonario cuando en el mismo film, el hijo bala perdida destinado a casarse con una joven heredera y formalizar un suculento negocio, se enamora de Sabrina cuando regresa tras varios años con un corte a lo garçon.

Si, los pequeños gestos o actitudes pueden ser los que verdaderamente importen. Uno que por edad debiera conducir un BMW o un Audi, se mueve con su patinete eléctrico y encuentra en ello un mismo servicio a sus necesidades.

Que puede hacerme más feliz en este momento , mientras leo una novela que me gusta y a los pies tengo a Zuri fiel y con aire aburrido?.

En la sencillez de lo cotidiano puede hallarse la respuesta a la búsqueda de la felicidad, al menos hoy.