Y Zuri en las nubes..

No es que mi viejo compañero haya dejado su estupenda vida perruna y entrado en una dimensión universal y eterna tal como sugirió San Juan Pablo II hablando de cierta alma en los animales.

Solo que esa nube que puedo ver desde mi silla de playa, instalada de forma permanente en el balcón, me recuerda su figura recién cortado el pelo ( a precio de peluquería de moda, por cierto ).

Un corte de pelo necesario dado los nudos en su blanquísima pelambre. A veces como ocurre en la película Sabrina, algo tan sencillo como cambiar de peinado puede transtocar hasta un negocio millonario cuando en el mismo film, el hijo bala perdida destinado a casarse con una joven heredera y formalizar un suculento negocio, se enamora de Sabrina cuando regresa tras varios años con un corte a lo garçon.

Si, los pequeños gestos o actitudes pueden ser los que verdaderamente importen. Uno que por edad debiera conducir un BMW o un Audi, se mueve con su patinete eléctrico y encuentra en ello un mismo servicio a sus necesidades.

Que puede hacerme más feliz en este momento , mientras leo una novela que me gusta y a los pies tengo a Zuri fiel y con aire aburrido?.

En la sencillez de lo cotidiano puede hallarse la respuesta a la búsqueda de la felicidad, al menos hoy.