El tiro al blanco.

No se trata no, de que se haya abierto la veda contra el hombre blanco y a ser posible heterosexual y de derechas.

Más bien pudiera decirse el tiro al blanco sobre el no vacunado o el vacunado poco o el estando vacunado se permite dudar de las vacunas o aún vacunado no quiere que sus hijos se vacunen o aún vacunado no desea que le impongan un pase para tomarse una caña y un pincho de tortilla allí donde tiene costumbre.

Y lo tienen crudo porque del espíritu navideño de ponga usted un pobre en su mesa, aún siendo su cuñado , hemos pasado al no permita en su mesa a uno de esos que me temo tienen todas las papeletas para convertirse en cabeza de turco de toda esta maraña.

Se trataría de la quinta columna como en las guerras de antaño, los enemigos camuflados que rompen nuestra extraordinaria inmunidad de rebaño y que animamos con un largo beee que nos hace sentir juntos .

Hasta el Papa Francisco tan sensible con los problemas sociales, salvo estos se desarrollen en Venezuela o Nicaragua, nos invita a ser solidarios y participar de la fe en Pfizer o Moderna como reflejo de la sabiduría de Dios a 30 denarios por vial.

Tu Presidente, tu Lehendakari hasta tu suegra te invitan, es un decir, a participar de la comunión social de protegernos para estándolo, proteger el bien más importante, la Salud ,como bien entendiera Robespierre y su delicada vocación de separar la cabeza del tronco de los anti revolucionarios seguramente también escasamente vacunados.

A por ellos que son pocos y tenemos cada vez más y más vacunas.