La culpa es mía. No tendría mejor cosa que hacer antes de currar que realizarme una PCR el 28, día de los Santos Inocentes.
En mi disculpa, no se trataba de sentir la seguridad que la cena con paté confitado y marisco como si no hubiera más días, con suegros y cuñados no iba a convertirse en una cool party COVID, no.
Simplemente que en atención a tener al personal femenino de mi casa enfermas del rollito cantones que resulta tan pesado de digerir, pudiera aún tri vacunado ser yo mismo un riesgo para los más de 80 pacientes, agenda doble mediante,que tengo cada día que «atender» ( es un decir, dividase tiempo- espacio- paciente y multiplique se por paciencia, impaciencia, demanda y sobre demanda en cada uno de ellos ) en estas Navidades ( Baltasar, mi rey preferido, manda algún sustituto en vacaciones).
Tempus Fugit…y tanto que el tiempo se escapa imposible de prender entre los dedos.
Es domingo día 2 y en mi carpeta de Salud se indica : pendiente de extracción.
