Ajo y agua ..

Así se expresó la hija del profesional al que había consultado por mis problemas circulatorios. El castizo comentario bien valía los 120 euros sin factura.

Este ajo y agua..es lo que parece aguarda a los ucranianos tras el órdago de Putin y es en esta jugada del mus donde encontramos la mejor definición de lo que acontece.

Ver el órdago suena mal, pues para ver ese órdago no hay reyes. El miedo a una Guerra totalmente destructiva, poco apetecible para nuestra delicada piel.

Pasar es dar el punto. Uno más, baste recordar Afganistán, Siria.. y dar mayor pábulo a la decadencia que acompaña a este idiotizado Occidente.

Al final..mirar para otro lado y esperar las vacaciones de Semana Santa como buenos hijos de Putin.

La culpa? Fue del chachachá..

My girl.

» what can make me feel this way..»

Así rezaba la fantástica canción de The Temptations y así pueden preguntarse simpatizantes, afiliados o votantes del PP, cuando escuchan a la goyesca Ayuso perdiéndose entre sus ojos tan grandes, los rizos , la cara redonda o la fuerza de su discurso contundente y nada inhibido frente a lo políticamente correcto.

Que un Casado con cara de niño que disimula madurez escondiéndose tras una barba, tenga la osadía de enfrentarse a tal torbellino solo puede deberse a la arrogancia del ignorante o la desesperación de verse desplazado pues en Génova como en tantos sitios, el futuro es mujer.

Tanta tribulación y dimes y dirites populares solo puede hacer feliz a quien se sabe sin rival para los ratos. Celebrando estarán en la Moncloa tanta turbulencia opositora y quizá tarareando la vieja canción.