Así se expresó la hija del profesional al que había consultado por mis problemas circulatorios. El castizo comentario bien valía los 120 euros sin factura.
Este ajo y agua..es lo que parece aguarda a los ucranianos tras el órdago de Putin y es en esta jugada del mus donde encontramos la mejor definición de lo que acontece.
Ver el órdago suena mal, pues para ver ese órdago no hay reyes. El miedo a una Guerra totalmente destructiva, poco apetecible para nuestra delicada piel.
Pasar es dar el punto. Uno más, baste recordar Afganistán, Siria.. y dar mayor pábulo a la decadencia que acompaña a este idiotizado Occidente.
Al final..mirar para otro lado y esperar las vacaciones de Semana Santa como buenos hijos de Putin.
La culpa? Fue del chachachá..

