Granada y La Alhambra.

Ambas pueden ser sin la otra y así fue hasta hace no tanto tiempo, cuando el fuerte rojo de la colina era refugio de desgraciados de la sociedad y sus muros y jardines se perdían en un mundo ajeno a Granada.

Fue la llegada del Romanticismo y el Orientalismo cuando cesó el divorcio entre ambas y dio vida a una simbiosis necesaria.

Cómo explicar Granada sin la Alhambra o está sin la vida y cultura que encuentras entre las estrechas calles o grandes Avenidas, recorriendo los barrios de la ciudad

Nada puede vivir en sinceridad sin recordar lo que ha sido. Somos cruces, mixtura, intercambio deseado o no, mil sangres y formas de amar u odiar. Humanidad.

Aprender que la exclusión de algo es negar una parte de uno mismo y en ello, no llegar a reconocerse.