» Me se ha caído» , así como he oído mientras paseaba playa arriba y playa abajo por Almuñécar, así hemos dicho un hasta luego a la tortilla de jamón y habitas o los helados con cola de despacho de billetes en la heladería de los italianos.
Encontrar un primer baño, frío hasta hacer temblar el tuétano de los huesos envejecidos, en este prodigio que es el Mediterráneo. Esperando los pasos de la procesión y en el recuerdo este jueves de un beso de Judas, que te señala y condena.
Uno piensa en esos besos que dio y recibió y en cuántos de estos la impostura hipócrita era el mensaje. No me queda ya tiempo para más de estos. Besaré con la sinceridad del niño, sin profanar más mejillas.
Arranca la banda y el paso es izado con mecánica magia de todos en uno.
