All you need is love..

Con una sonrisa. Así me he acostado. Pero no una sonrisa malévola como la que experimento por la fiebre constructora y reparadora de la Alkatea Amaia en Getxo como si no hubiera una mañana aunque si unas elecciones en Junio del 23. No, mi sonrisa no estaba motivada por esta nueva Ramses II.

Hay calidez e inocencia en la sonrisa que me ha regalado un gran amigo y compañero de partido. He conocido en pocos años en él relaciones explosivas, novias varias , periodos de declararse en celibato y asexuado y ya joven pero talludito, nos cuenta cómo se casa tras declararse en París. La ciudad de la Luz y el amor.

Uno, ya mayor, ha limitado mucho las cosas en las que cree porque mi capacidad de fe sin pruebas tangibles se limita a la Virgen de Begoña y así, solo creo en lo evidente como en el Real Madrid en las finales de Champions, en Rafa Nadal, cojo o no, en París, en Orestes en Pasapalabra o en la fascinación por los rizos de la Ayuso.

Dentro de ese escaso círculo añado al amor. Como no hacerlo cuando todo rebosa amor está primavera en torno a mi.

Desde mi ex-no novia que va camino de emular a Zsa Zsa Gabor, el ronroneo de futuros yernos en mis oídos, la compañera de trabajo que busca explicaciones a un amigo del que no comprende se ha enamorado hasta las trancas, mi entrañable obsesivo-compulsivo que tras décadas ha descubierto como las mujeres son lo más logrado de la creación ..en fin, el amor, extenso y siempre único.

Como no creer en el amor. Polvo seré, pero polvo enamorado.