Los niños malos de Halloween 🎃.

Truco o trato?. Sencilla forma adaptada por nuestros niños de la costumbre norteamericana. Pueril? Es posible pero del todo inocua, salvo tragedias como la de Seul.

En todo caso preferible al truco o trato que dos jovencitos me dispensaron a mí y mis impagables compis el sábado.

Colocar carteles ajenos a lo que creen su ideología – es imposible que un mamarracho tenga un pensamiento elaborado para encarnar una ideología – en su » territorio» debió ser una afrenta para esos infra desarrollados de mente y sobre todo de convivencia.

Primero con poca fortuna, el simio conductor que acerco el coche hasta nosotros, quiso subirlo a la acera que ocupábamos con la fortuna inesperada de dejar en el intento el para choques descoyuntado.

Molesto, imagino, por el triste resultado y una vez que nos íbamos alejando, arrancó el cartel que habíamos colocado y nos dirigió gran parte de su limitado vocabulario, dígase «fascistas», » hijos de..», » Zabala cabron» etcétera.

Aquí el trato es renunciar a la libertad de expresión y el truco asustar. Pues necios, ni lo uno, ni lo otro.

Los hijos del Señor Burns.

Ver entre asombro y mirada cínica las » acciones » , otros dirían gamberradas, del colectivo stop petrol puñetas o como se llame en inglés contra cuadros de Monet o Vangoh o la cara aún más de cera que la original del Rey Charles, sirve y mucho para entender lo grave de nuestra situación.

Se muestra como más allá de las crisis climáticas, nuestra gran crisis occidental es el entusiasta y frecuente afán de mostrarse en redes como un cretino y creerse un héroe. Más mal hace un tonto bienintencionado que diez malos

El número de descerebrados crece en Malthusiana y exponencial espiral hasta hacer imposible la vida inteligente en nuestras sociedades a poco que sigamos esforzándonos.

Como colofón a tanto despropósito sale a la luz pública la financiación de este estúpido perfomance por una corte de filántropos entre los que se encuentra un descendiente de Getty, notabilisimo prócer que hizo fortuna con la explotación del petróleo.

Bienaventurados tarados hijos del Señor Burns, vuestro es el futuro, preferiblemente imperfecto.

La niña de la bata blanca.

La historia entre terror y romántica de la niña que aterroriza a seguratas en el castillo que fue de la Santa Inquisición, junto al puente de Triana que la entusiasta y simpática guía de nuestro free tour médico y lúdico nos cuenta.

Cuenta y yo, me cuento que la mal aparecida bien ha hecho de abandonar el puesto de los sustos y disfrutar de la noche de este barrio de Arte y sentimiento de vida.

Las únicas niñas de bata blanca que me han aparecido lo son en un Congreso de Atención Primaria donde tanta niña y mujer llenan de sabiduría y gracia el evento