Los hijos del Señor Burns.

Ver entre asombro y mirada cínica las » acciones » , otros dirían gamberradas, del colectivo stop petrol puñetas o como se llame en inglés contra cuadros de Monet o Vangoh o la cara aún más de cera que la original del Rey Charles, sirve y mucho para entender lo grave de nuestra situación.

Se muestra como más allá de las crisis climáticas, nuestra gran crisis occidental es el entusiasta y frecuente afán de mostrarse en redes como un cretino y creerse un héroe. Más mal hace un tonto bienintencionado que diez malos

El número de descerebrados crece en Malthusiana y exponencial espiral hasta hacer imposible la vida inteligente en nuestras sociedades a poco que sigamos esforzándonos.

Como colofón a tanto despropósito sale a la luz pública la financiación de este estúpido perfomance por una corte de filántropos entre los que se encuentra un descendiente de Getty, notabilisimo prócer que hizo fortuna con la explotación del petróleo.

Bienaventurados tarados hijos del Señor Burns, vuestro es el futuro, preferiblemente imperfecto.