Ingenio como reposo y dulce alegría.

Ya casi acostados en esta villa interior y de bellis rincones, terminamos la agotadora jornada con una cena del cochino isleño mientras una poblada cuadrilla ameniza entre guitarra, canciones y risas el ambiente.

Poco se necesita para encontrarse con la caprichosa felicidad, esto me parece en este pueblo donde lo sencillo se hace amable y cordial.

Venimos de visitar muertos venerables en el barranco de los gatos donde tras salir a una urbanización, hemos tardado más tiempo en encontrar una salida a la misma que honrar a los mismos en sus tumbas aborígenes.

La suerte nos ha sonreído cuando hemos encontrado a una pareja inglesa que se han unido a nuestra desnortada expedicion para encontrar una salida .

Tras ello en nuestra parada de las Dunas hemos encontrado un ir y venir de colgajos masculinos al aire entre matorrales en encuentros sospechosos de amores breves. Mucha caminata para no apreciar este reposo en el calmo ingenio.

Mañana estaremos en casa.

Respuesta en Mogán.

Me pasa con frecuencia. Se me plantean dilemas a los que no se dar respuestas y lejos de intimidarme por ello, suelo pensar que la respuesta o decisión vendrá si esto es necesario en cualquier otro momento o quizá nunca, al fin y al cabo no tener siempre respuestas es de lo más sensato y normal.

Nadando en la tranquila playa de Mogán, con la mente en nada más que disfrutar del bello momento en un bello entorno, me ha sobrevenido la respuesta a la pregunta que hace días me venía rondando junto a la de conocer que pasa con las moscas en invierno, si permanecen larvadas o son génesis del propio buen tiempo que por birbiloque ( consúltese definición en la RAE ) nos la planta para probar nuestra paciencia y coordinación de brazos al ahuyentar las o intentar sacudir las.

Obviando al género mosqueante, la respuesta que a modo de divina revelación me ha sido concedida ha sido mi juicio sobre ella tras de una tarde de pullitas y algún casi enfado.

Solo cuenta para mí, ella. Todo es tan sencillo cuando me mira claro y la sonrisa se abre en su boca, no cabe entonces más interés que la aventura de conocerla.

Riesgo en Risco.

Todo puede ser tan relativo. Los apenas 17 kilómetros pueden ser en automóvil apenas un pequeño desplazamiento pero en una carretera de montaña con tal diversidad de curvas y en tal número, viendo además más allá del quita miedos, los profundos y bellos barrancos hacia el mar, convierten en un duro camino al conductor.

Se dice que el camino es el real sentido y no donde terminas por llegar. Ahora mismo a una poza de agua en la montaña, helada, sombría y bella como fin de una caminata que ha testado mi vascularización coronaria.

El placer de sentir el helado abrazo de esta agua no lo es tanto en si mismo, sino por ser el resultado del esfuerzo de caminar, subir y bajar rocas, tropezar y caer o no caer.

Al final lo dicho es real. Nuestro sentido es fruto de nuestro camino. Áspero o suave. Solo camino.

En Gáldar la cueva pintada o la necesidad de transcender.

Las figuras como triángulos o cuadrados coloreados en series con patrones reconocibles de la cueva nos dicen más de lo que en apariencia parece.

Calendario lunar o crónica histórica ,sea lo que fuere los pictogramas rebelan algo que debemos comprender. Trascender a través de la transmisión de algo.

Poco importa el olvido de nuestro nombre, nuestra originalidad estara presente más allá de nuestra vida en aquello que cedemos para los demás.

Sea una receta de cocina o una anécdota o un libro o quizá un simple verso o en ocasiones la caridad simple de una sonrisa o la empatía ante el dolor del otro; todo ello es lo que podemos transmitir dando sentido a lo que fuimos.

Busquemos cada uno los triángulos de colores que deseamos regalar.

Agaete. En casa con Buda.

No se trata de que por fantasías psicodélicas, el bueno de Buda conviva en nuestro apartamento, no. Más bien que en la decoración del mismo encuentro no menos de 9 figuras del mismo, incluyendo un enorme cabezón del poeta y filósofo en nuestra terraza.

Y es que frente a la denostada espiritualidad occidental, se asume con interés y beneplácito las figuras espirituales orientales, siempre desde una observación superficial que no entre en conflicto con los habituales usuarios de estas modas y modos, casi siempre instalados en una comoda indiferencia a todo lo que no represente un plus para su buen vivir.

Buda, Jesucristo, Marilyn o el maestro armero son sometidos a procesos industriales para obtener pastillas de Avecrem intelectual o espiritual, aptas para el consumo.

Cansado de tanta imagen, bajo a la tasca Rufo para gustar de la buena conversación de Ana y degustar un rico caldo de buen vino de Lanzarote y brindo por sus ojos y la certeza que me aportan.

Aruca. El verbo de la materia.

Reflexiono mientras saboreo mi chupito de ron, como en esta linda y tranquila ciudad se produjo a través de los cuatro claves clásicas de la materia en un milagro inesperado.

Tierra, de caña de azúcar que recibía el agua, distribuida por una Mancomunidad y ella sirvió de impulso para el fuego encarnado por la piedra negra y volcánica erigida en catedral hasta llegar al aire místico que encierra.

Tierra, agua, fuego y aire..serán los secretos del ron los que alegran mi pensamiento o el saber que un proyecto excesivo e incomprensible puede unir a una generación de un pequeño pueblo a soñar y hacer realidad ese sueño.

Cual pudiera ser el sueño compartido para mi pueblo?

Las Palmas de Gran Canaria. Ella baila sola.

Gira y mueve sus caderas anchas, indiferente a todo salvo la música de guitarra, mandolinas y tambor del grupo folclórico.

Espontánea en la plaza frente a la casa de Colon. No necesita pareja, empoderada y libre es jaleada por el círculo de turistas y paisanos que admiran su belleza senil.

Pienso si el tiempo te hace libre para no perder más tiempo en que pensaran o imagen darás a los que crees te juzgan y concedes una importancia para ti, al final exagerada e inútil.

Quiero bailar como ella solo atento a mi sentir esa música que forma cada día mi devenir, ajeno al círculo anónimo de desconocidos.

Libre.