Sin mascarilla. Día 14. Fiesta de Las Mercedes o Getxo no existe.

Te acercas a Algorta y la gente ni sabe porque el comercio cierra hoy. Fiesta en Getxo, cada año rotando desde San Isidro a San Martín y con la misma incidencia fuera del barrio de origen de la fiesta. Nula. Y es que nadie dice ser de Getxo. Unos se dirán de Algorta, Romo o Las Arenas- nada de Areeta, no me j..- pero cuántos se dirán de Getxo.

Getxo no pasa de ser una situación administrativa y ninguna de las corporaciones ha tomado la iniciativa de crear una ilusión y proyecto común para todos.

Ya sea a través del deporte o la cultura o las iniciativas que vayan más allá de lo inmediato, pudieran generarse lazos entre sus barrios. No ha sido así y así nos va.

El único Getxo fuerte es el que toma conciencia de su unidad dentro de la pluralidad pero vivimos en un régimen de monopolio en lo político, cultural y social y si .. otro Getxo es posible.

Sin mascarilla. Día 8. Luis Tosar.

Me miro al espejo y es la imagen del actor la que aflora a mi pensamiento y no por nuestro parecido físico, escaso, sino por la intensidad de color en mis cejas tras aplicarme el tinte para ello. Cejas que son seña de identidad del magnífico actor.

Me molesta las canas en las cejas y esa endemoniada manía de la edad, en hacer crecer el pelo en las orejas y carinas nasales, al mismo tiempo que retrocede inexorable en donde debiera.

Es difícil aceptar envejecer, que los años juveniles quedaron vividos y bien vividos y que la fecha de caducidad esta más próxima a cumplirse.

Es por eso que uno recurre desde teñirse canas, algo inicuo, a vestir como un skate que tampoco es muy dañino o intentar ligar a esos yogurines o pibones, según sexo y gusto.

Hemos olvidado como envejecer con solera y gusto elegante pues parece que lo único que resulta valorable es lo juvenil y ya la experiencia resulta más un lastre que una deseada virtud.

Resulta más ejemplar socialmente los espléndidos 60 de Sharon Stone que los 80 y muchos del maestro Clint Eastwood y así nos va, como cantaba aquel «..enamorado de la moda juvenil,de los precios y rebajas que yo vi..».

Sin mascarilla. Día 6. Las razones de Ana.

Lo confieso, he vivido prendado a los vaivenes de la joven Ana con el notable torero.

Y es que uno disfruta con estas deliciosas historias del Cuore. Porque se declara romántico y como en una ocasión hace poco tiempo me dijo una señorita, estas enamorado del amor.

Más próximo a los posibles motivos del torero, intento discurrir sobre las razones de Ana.

Joven, inteligente y de buena familia se ve inmersa en el penoso mundo de la prensa del infarto por su relación, viéndose expuesta a la crónica y crítica de quién no la conoce, entre ellos yo, más quisiera.

Unos dirán que por unas cosas u otras pero siempre idiotizado por estos temas, veo esos ojos claros y solo pienso » que viva el amor, aunque dure «.

Sin mascarilla. Día 5. La libertad de expresión..de tonterías.

En la mayor parte de las ocasiones utilizamos tal derecho para decir nada de hondas reflexiones, expresiones íntimas o ingeniosas ideas..pues no, normalmente es para obsequiar a un mundo ya saturado de ellas, con más bobadas.

Y sobre todo lo hacemos en las redes sociales. Al hilo de ello me han pasado dentro de uno de esos grupos en Facebook, la inocente pregunta sobre que médico elegir en un Centro de salud, profesional y persona escribía la dama.

Creo que todos los médicos que conozco son personas, ningún robot o animal diferente, vaya por un lado; pero lo que me ha resultado poco admisible comentar positiva o negativamente a uno u otro médico pues aunque sin llegar a la calumnia, todos podemos opinar, al hacerlo también tenemos una responsabilidad.

Una opinión negativa sobre un profesional incide también en poner en tela de juicio la relación de este con el resto de los pacientes que atiende, haciendo imposible la relación de confianza necesaria.

Opinar es bueno, hacerlo sin una información lo más completa posible, es temerario.

Sin mascarilla. Día 4. Las tortugas arrancan en Getxo.

Las medidas en Getxo y Bilbo de limitar la velocidad en todo el municipio a 30 km/h han producido una honda preocupación en colectivos como los y las Runners que en muchos casos en sus sprint parecen rozar tal limite.

De igual modo el sensible colectivo de niños del parque ha mostrado su preocupación a la Alcaldesa, pero no la han encontrado y en el Ayuntamiento les han explicado que si existe pero es como el ratoncito Pérez y no se deja ver, porque al lanzarse en cuesta creen que pueden superar tal estimable recorte de velocidad.

Por último y con gran satisfacción para el Ayuntamiento, nuestro venerable y autóctono sapo corredor ha afirmado en declaraciones en un lugar alejado de la macro cervecera invasora de su habitat, que está de acuerdo, pues una mayor velocidad resulta fatigosa.

Disparidad de criterios ante una medida que ha puesto a las tortugas de Getxo, haberlas hailas- recuérdese los dos años para cambiar las barandillas que cayeron en el acceso al edificio consistorial- a arrancar, lentamente, motores.

Sin mascarilla. Día 2. Ascenso y descenso blanco.

» ..esto tampoco durará..» así dice el cuento moralista para que no nos confunda ni los buenos, ni los malos momentos. Ambos son efímeros.

Así lo entendía cuando a las 8 de la tarde salía del Centro de Salud, cuando sonaban esos aplausos. Mis compañeros se sentían incómodos con esa muestra de respeto y consideración sobre su trabajo.

Confieso que no sentía nada de eso, por el contrario, mi supra ego se sentía como en un spa. Benditas aguas y benditas manos las de Itxaso, amor eterno por su trabajo.

Perro viejo, sabía cómo pasado el tiempo cambiarían las tornas y bien que ha sido así.

Me canso de oír reproches sobre el trabajo en Atención Primaria, incluso por compañeros, a cualquiera se le llama así, hospitalarios.

No atendemos, no recibimos, no tratamos ..resulta muy pesado responder a unos y otros lo que cada día ocupa nuestras 8 horas de trabajo presencial , telefónico o domiciliario.

Esto tampoco durará y las turbias aguas del COVID perderán fuerza y amenaza. Será entonces cuando haya que trabajar aún más para recuperar lo que ha sido la Atención Primaria y que a base de cargas administrativas, programas desarrollados por gente ajena a la misma, sobrecarga laboral, deficit de personal y un lastimosamente largo etcétera se ha convertido.. un día con Rambo rodeado de Charlies.

Entre tanto, escuchar a Juan Guerra y bailar una bachata con mi flaca.

Sin mascarilla. Día 1. Miradas.

Primer día de regreso tras las vacaciones y constato como Zuri manifiesta un comportamiento alocado, inquieto y por momentos desquiciado. Demencia canina o reflejo social o pulgas, cualquiera sabe.

Encuentro al ponerme al día una persecución al posiblemente inadecuado pero ciertamente normal uso y costumbre de los jóvenes con una vigilancia próxima a la paranoia sobre la hostelería.

Leo y no me creo, como entre las agresiones a la mujer se enmarcan las miradas inadecuadas.

Estas existen, lascivas y nada aceptables pero como juzgarlas o en ocasiones distinguir entre la observación objetiva de la belleza de un hombre o una mujer, la grata confirmación en forma y volumen, en movimiento o en quietud serena o la acción criticable y penada.

Miradas.. lascivia en la mirada gozosa ante mi mujer, mientras ella indiferente se desviste y viste.

Lascivia en las miradas encontradas en los rituales de acercamiento entre jóvenes o mayores.

Lascivia.. cuando la defensa, necesaria y compartida por los hombres de verdad, del respeto íntegro a la mujer está capitalizada por quien en su ejemplo personal pudiera ser el arquetipo de mujer cuya posición se nutre y subordina a su pareja, es cuando resulta necesario quitarse la mascarilla y decir BASTA.

The blacklist.

Estas vacaciones me he enganchado a la prolija serie y su enrevesada intrahistoria donde capítulo a capítulo van siendo eliminados objetivos con un fin que ahora mismo desconozco.

Uno, tan simple como un votante de esos partidos guapos que nos rigen, es muy influenciable y al hilo de la serie también he elaborado mi particular lista negra.

Describo alguno de los objetivos sin nombrarlos para no dejar pistas.

Número 21,el pelas, ese bar de mi barrio que aprovechando la ausencia de competencia me pone el cortado – malo- a 1.50.

Número 89,el muro, la telefonía que me sirve móvil y fibra y sus 14 minutos de media de espera para atenderme y no resolver lo que pido.

Número 122, cargante, el compañero de frontón que carga con su desafortunado compañero si este comete un fallo.

Número 35, la chochola, la amable administrativa que me cita en la agenda a alguien, dos minutos antes de la hora de salida.

Número 67, el cuentos, el corredor de e- mails con un nuevo protocolo del COVID cada semana.

Número 13, el pestes, el informado amigo que incorpora nueva información alarmante en el grupo WhatsApp a las 7 de la mañana.

Número 82, el cronos, usuario que te dice al verte que parece estás siempre de vacaciones.

Estos y otros muchos que he ido elaborando para mí personal lista como objetivos post vacacionales .

Reme..caga en español.

Recién levantado y ya uno aprende con solo echar un vistazo a redes. Una docta tweetera ha incrementado mi conocimiento aún se trate de materia defecatoria.

Señala, en justo juicio como la señora Reme realiza en este idioma sus actos fisiológicos deduciendo tal verdad de la entrevista que a la señora se le realiza dentro de un programa de TV3 que trata sobre el día a día de los trabajadores del Parlament Catalán y en el que la misma osa responder en español.

Charnega, aclara otro tweetero sobre el trabajo que realiza Reme como camarera, solo útil para servir desayunos a Torra como si la labor de servir desayunos, aún a Torra, fuera tan indigna que solo pudiera ser un trabajo a realizar por una charnega.

No comienza mal el día cuando uno tanto aprende y así a mi conocimiento de estreñimiento o diarrea, blando o semi blando, en bolitas caprinas o en caudal explosivo..añadiré en cualquier anamnesis: – Señora, caga usted en castellano o en francés?.

Surfeando el virus.

Al hilo de la noticia en Donosti de la detención de la joven que practicaba el aislamiento por su positivo surfeando, cabe entrar en la polémica sobre si sufrimos una real pandemia o un virus chino de todo a cien.

La verdad absoluta solo existe para quién nos dejó tras semanas en una UCI y así para quién no ha padecido enfermedad tras la infección, la observación puede ser distinta.

En la perversa lotería de quién se ve desgraciadamente castigado por un proceso grave de la enfermedad solo puede observarse a quien se salta los protocolos como un irresponsable social.

Será así, pero cabe preguntarse si estos no implican una responsabilidad individual que es siempre disculpada por el pensamiento global que premia con disculpas a quienes no hacen gala de civismo en filas, trámites , aulas o en la propia administración pública .

Cualquier imbécil encontrará para su vandalismo, agresión sexual (si pertenece a otra cultura), hurto u ocupación de propiedad ( siempre que está no pertenezca a un político) una sentimental justificación del insufrible buenismo que hurta al individuo de sus derechos al disculpar el incumplimiento de los deberes.

Surfeemos esta historia con la correcta mascarilla no tanto por el virus y si mucho para mitigar el hedor desagradable de la farsa social.