Soy como vosotros, uno más. Sí estoy en este lio metido, es porque de verdad hay muchas cosas que no me gustan. La política es lo más alejado a mi interés personal y profesional. Creo que en mi pueblo, se necesita una patada en el lindo culo de algunos, para avanzar. TENGO IDEALES. NO PREJUICIOS POLITICOS.
20 es la mitad de años que el pueblo judío caminó errante por la península del Sinaí, conducidos por Moisés.
Por tanto, nuestros pastores que pastorean el pueblo de Getxo desde tiempos del Tetris y los pantalones acampanados, han mostrado su desbordante eficacia para comprender 20 años después que aquel otro pastor que tanta pasión tenía por Las Arenas y Romo y por ello nos regalo esa explanada o el magnífico stadium de fútbol 7 de Gobela, no estuvo fino y un pueblo necesita al menos una plaza donde encontrarse, más allá de la zona o Romo.
Nos invitan a participar y votar, aunque algo parecido al estilo de la muy noble República de Corea del Norte, por uno de los proyectos expuestos pero sabiéndose cuando se ejecutarán las obras, con cuanto presupuesto y si fuera perverso diría que por quien..
No es que mi viejo compañero haya dejado su estupenda vida perruna y entrado en una dimensión universal y eterna tal como sugirió San Juan Pablo II hablando de cierta alma en los animales.
Solo que esa nube que puedo ver desde mi silla de playa, instalada de forma permanente en el balcón, me recuerda su figura recién cortado el pelo ( a precio de peluquería de moda, por cierto ).
Un corte de pelo necesario dado los nudos en su blanquísima pelambre. A veces como ocurre en la película Sabrina, algo tan sencillo como cambiar de peinado puede transtocar hasta un negocio millonario cuando en el mismo film, el hijo bala perdida destinado a casarse con una joven heredera y formalizar un suculento negocio, se enamora de Sabrina cuando regresa tras varios años con un corte a lo garçon.
Si, los pequeños gestos o actitudes pueden ser los que verdaderamente importen. Uno que por edad debiera conducir un BMW o un Audi, se mueve con su patinete eléctrico y encuentra en ello un mismo servicio a sus necesidades.
Que puede hacerme más feliz en este momento , mientras leo una novela que me gusta y a los pies tengo a Zuri fiel y con aire aburrido?.
En la sencillez de lo cotidiano puede hallarse la respuesta a la búsqueda de la felicidad, al menos hoy.
El siglo XIIX marcaba el renacer económico, científico y social de una época de prosperidad, ciertamente en especial para algunos.
La luz como símbolo de iluminación y verdad que al día de hoy parece hallarse en riesgo dado la desventurada progresión en el recibo que cada cual debe afrontar en su domicilio, con el riesgo que volvamos a pretéritos usos como la lámpara de aceite o la elegancia de cenar con velas pero también sin cocina.
Y todo parece ligarse en símbolo pues tras la pandemia parece haberse sumido nuestro entorno en un atribulado conjunto social de individualidades insatisfechas, irritadas y con ganas de romper una buena botella de uno de esos botellones divertidos sobre la cabeza de cualquiera autoridad. Grandísima oscuridad.
Terminadas las vacaciones o mejor, los días de permiso de la cadena de producción y bien digo cadena, que todos nos imponemos o anhelamos si nos falta. Cadena que justificamos por la necesidad de comer, beber y ser acogido en una confortable cama por la noche.
Pues bien, parece que uno entra más o menos conformista cuando recuerda esos días moscosos, canosos y obsequiosos de los que puede echar mano para ilusionarse con una semanita de albedrío, libre o no.
Mi primer impulso de gastar de forma placentera esos días de nuevo en Fuerteventura queda radicalmente cercenada por la negativa de mi esposa que se niega a pasar otros siete días compartidos con la pose de exilio de Unamuno con el que escribe, aduciendo que nada me va ponerme enjuto y filósofo cuando siempre rozo la excesiva frivolidad.
Repasando posibles destinos he encontrado un súper chollo en los billetes de avión con un destino al que solo le falta la disponibilidad del regreso, entiendo que temporalmente.
El destino al parecer puede tener ciertas ventajas y así poder olvidar la dichosa pandemia mediante el uso de esa prenda de protección completa en la mujer cuyo nombre no recuerdo y en el caso del varón, con la simple laxitud de dejarse una barba que cuanto mayor más protección aporta.
Posiblemente además poder adquirir en el regreso, cuando haya una fecha de salida, un Souvenir original como un Kalashnikov al que se me puede sacar buen uso a la vuelta en esas fiestas de Nochevieja haciendo gozoso sonoros disparos no hacía la encantadora familia política mal pensado y si hacia nuestro cielo, rogando no caiga sobre nuestras cabezas.
Debiéramos una vez ya instalados, intentar una visita a las ruinas de los Budas gigantes que de forma tan acertada fueron convertidos en reales ruinas por los simpáticos muchachos de turbante y barbas para así aumentar su valor arqueológico, habiendo sido buen ejemplo para compañeros suyos en Siria con el trabajo magnífico y ruinoso sobre lo romano e imperial de aquel país.
Tal vez incluir una visita a alguna ejemplar y popular fiesta del castigo a adulteras, libre pensadores, homosexuales o simples espectadores de un partido de fútbol internacional.
Parece que al poco de preparar el viaje van saliendo nuevos alicientes que pueden hacer de este viaje tan encantador como último.
Me despido del cabo de Gata con la sensación de un hasta pronto para aquellas calas, montes y playas.
Por el camino de vuelta no podemos dejar de visitar Lorca con su imponente castillo y reflexionar como se ha hallado una importante judería intramuros, algo inhabitual pues la costumbre era que ocuparan lugares fuera de los castillos por considerarlos de poco fiar.
Pero la necesidad obliga y los sefardíes aportaban mercado, diplomacia y labores administrativas. Al final, la integración del otro suele ser por el interés te quiero Andrés y hoy que vamos convirtiendo nuestros pueblos, ciudades , países o continentes en castillos solo se produce una integración real cuando el otro nos aporta lo que necesitamos, la solidaridad humanitaria no es sino un buen pensamiento.
Tras la visita toca sufrir los 40 grados en la ciudad de Murcia, está nos ha sorprendido y pese al sofocón no hemos podido quedar indiferente a esa ecléctica catedral de interior gótico, fachada barroca y salpicada de elementos renacentistas. En la arquitectura y en la vida, la belleza es suma y no resta.
Tras ello y como buen complemento a tanta piedra sagrada es dejarse llevar por el glamour decadente y exquisito del Casino Real en cuyos salones puede aparecer en cualquier momento una dama del siglo XIX insinuando con su abanico cualquier juego galante.
Pero el tiempo apremia y el avión en un pispas nos deja en Loiu con la grata sonrisa de unas vacaciones de familia disfrutadas.
PD: gracias a aquellos que han leído esta pequeña crónica de un viaje y han obtenido una sonrisa. Para quien pueda haber encontrado aburrido o inadecuado lo relatado, solo un consejo, siempre puedes cambiar de canal.
Vemos la torre desde el porche de la casa de los tulipanes, cuyo nombre no puede ser otro, dado la nacionalidad holandesa o de los Países Bajos ( que fastidio que llamen a tu país, bajo, resulta hasta ofensivo) de los propietarios de la casa donde nos alojamos.
Como último día en este pueblo, mi hija decide que debemos subir hasta la loma donde la torre vigila como antaño la costa.
Puedo decir que me he dejado subiendo sangre, sudor y lágrimas pero sería mentira pues se suda poco con tanto calor seco y mis lágrimas las reservo para el próximo lunes cuando vuelva al despacho. Pero eso sí, sangre si que he dejado y en buena cantidad por el uso de la medicación, tras un resbalón y costalada que se ha resuelto con una herida en la mano, muy celebrado por las chicas con » estás hecho un abuelo».
A pesar de ello y como merecido premio haremos cena en el Manteca. Hasta ahora el Manteca que conocí, era un muchacho cojo que se hizo famoso rompiendo mobiliario urbano con su muleta en alguna protesta juvenil en Madrid. Es muy nuestro que los líderes de cualquier índole tengan esa catadura tabernaria y bizarra.
Pero no, este Manteca es diferente y puedo asegurar que cocina el mejor arroz negro que he probado y si a ello añades un » o luar de Sil» como acompañamiento generoso de vino gallego, el placer alcanza a ser máximo y constituye broche notable de la estancia en Las Negras.
Con suerte al regresar quizá pueda ver una estrella fugaz y pedir un deseo.
Son ya muchos los viajes de familia en los que participo como invitado al destino y recorrido que las chicas han preparado y todo ello desde aquel viaje a Estambul donde seleccione un encantador hotelito, al menos lo parecía en las fotos, situado a unos diez metros de una mezquita de barrio. Creo que aquellas llamadas, potenciadas por el altavoz, a la oración de madrugada fueron el fin para mí como organizador de viajes.
Hoy, tras un tortuoso camino de piedras y polvo, indigno de ser llamado de cabras , me han llevado al cortijo del Fraile.
Unas ruinas de lo que fue un convento y luego tras la amortización de Mendizábal, recuerde la Historia de España, un cortijo rodeado por un paisaje seco, duro pero de gran belleza.
Dicho lugar es famoso por el crimen que dio pie a la obra de Lorca «Bodas de sangre». La muerte violenta que antes se llamaría como crimen pasional y hoy como violencia de género.
Han pasado ya 96 años del suceso y sin embargo hay quien sigue creyendo poder poseer a otro ser humano, hombre o mujer, como suyo.
Más alegre es saber que el lugar ha sido escenario en muchos spaghetti western como el super clásico » El bueno, el feo y el malo».
Me quedo con esto último y frunzo el ceño con un boli entre los dientes a modo de puro mientras mis manos se sitúan en las caderas bien dispuesto a disparar.
El esfuerzo ha tenido recompensa y así esa media hora larga de subir y bajar por el sendero para llegar a la cala de Enmedio con sus desfiladeros de clara piedra fosilizada que delimitan de forma tan bella la misma, ha merecido la pena.
Me respondieron los stent ahora que se cumplen tres meses de mi infarto lo cual ciertamente me alivió pero no sé cómo en el trayecto he perdido mi reloj de actividad y no controlo pasos, kilómetros, horas de sueño o frecuencia cardíaca ..
Bendita pérdida. Tenemos la absurda tendencia a favorecer nuestro control y servidumbre a cualquier cosa que sepan vendernos. Controlar nuestra actividad física o estar pendiente de mensajes, email o WhatsApp y todo ello con la cadena que nosotros voluntariamente nos ponemos en la muñeca, no entiendo el sentido de tanta regulación y control.
Es muy difícil ser libre hoy y ayer, no lo hagamos todavía más difícil.
Es imposible que aún de vacaciones no termines por enterarte de noticias que agitan los medios y entre ellas la salida de Messi del Barca.
De entrada digo que Messi es un genio del fútbol y lo dice quién presume de merengue madridista aún sabiendo que esto me costará al proclamarlo perder un par de amigos, quizá solo conocidos y doscientos votos en las municipales, pero intentar desbancar a la nieta es más complicado que ganar unas elecciones en Corea del Norte con un partido liberal por lo cual me da un poco igual.
El caso es que su salida ha dejado al club catalán con una sensación similar a la que he sentido está mañana cuando a la mesa del desayuno solo estábamos tres.
El nido vacío o un poco vacío.
Mi pequeña tomó un avión a Madrid para seguir con su trabajo. Es triste pero tan importante que seamos conscientes de que ellas o ellos deben vivir su propia vida por mucho que nos duela esa separación tan necesaria.
Messi dejará Barcelona con mil millones de euros a buen recaudo y mi hija con mil millones en confianza, apoyo y cariño por parte de su familia para seguir viviendo y tomando sus decisiones.
Bien pronto y con la mañana aún temprana salgo antes que mis bellas durmientes hayan hecho aparición estelar y así, recién desayunado me voy a comprar vicio y capricho.
Ya en la calle me encuentro a una señora tendida en la acera y atendida por otra mujer. Uno no puede dejar al margen la obligación de su oficio y me aproximo pensando en un síncope.
La buena mujer, sin embargo, se ha resbalado y golpeado la cabeza. Habla, está orientada, mueve brazos y piernas y no parece haber fractura en cuello pero dado la herida parietal y el dolor en mastoides creo necesario mantenerla en posición y solicitar una ambulancia.
Me cuenta quién la atendió al caer, a mi pregunta de si hay centro de Salud que si y muy bonito, pero cerrado y que los únicos médicos en el pueblo son los que vienen de turistas.
Cuentan, dice, con una ambulancia con enfermera y técnico a la entrada del pueblo pero ya pasados 20 minutos no llega nadie y uno se pregunta si habrán ido primero a echarse un chapuzón en las fantásticas aguas de la playa.
Un gerente de Sanidad hablaría de optimización de recursos. Yo, que soy un poco bruto para estas cosas, diría, jeta a ver si contratas a más gente.