Nosotres..

Mi paseo por este parque infantil de veteranos no ha podido ser más desafortunado esta noche.

Y todo ello al ver un anuncio en un restaurante en el que ofertaban puestos de camareros y/o camareras.

He dudado si entrar directamente en el local para poner tamaña desfachatez en solfa, pero no lo he hecho al darme cuenta que en el estúpido local presumían de parrilladas de carne y me ha parecido que no era buena idea entrar en un local donde pudiera encontrar gente incivil sin sensibilidad por salvar al planeta y al vacuno ante el terrorismo cárnico que nos asola.

Me he decidido por llamar a mi amiga Irene al ministerio para denunciar la falta de equidad y respeto hacia los camareres no incluidos en el anuncio, pero eran más de las cinco y no se atendía ya en teléfono en el ministerio, bueno, también me ha ocurrido que no se me ha atendido a las tres ni a las dos ..

Como mujer, hace unos días ya he modificado mi género en el Registro, no puedo sino sentirme dolida, antes dolido, como explicaba a mi mujer, pues ella no tiene intención de cambiar de género, mientras me acompañaba al servicio de mujeres de una cafetería pues últimamente orino cada dos por tres y no se si debo acudir al urólogo/a o al ginecólogo/a.

Para más inri, una señora, seguro facha, se ha enfadado por hacer uso del servicio para mujeres y me he visto en la obligación de recordarle que mi género es mío y de mi decisión.

Esta no es mi tarde..

Memoria histórica, pero de qué me hablas.

Esta es mi reflexión cuando en busca de mi lugar preferido para comer almondigas por Malasaña, visito como acostumbro la plaza 2 de Mayo y veo la profanada estatua de Daoiz y Velarde en el arco de ladrillo que queda de lo que fue armería y destino final de ambos junto a unos cientos de voluntarios.

A cada visita, puedo encontrar una nueva añadidura a su resultona escultura, esta vez Daoiz ha perdido su espada y el bueno de Valverde enarbola un botellín de cerveza, al menos nacional.

Ambos y tantos que con ellos se dejaron el pellejo, sabiendo que el gusto de la escabechina contra el gabacho, terminaría en degüello y ya te he visto nación; serían entonces tan poco juiciosos conociendo que tal sacrificio terminaría en absoluto olvido o peor en eólico cachondeo.

Y es que en España la única memoria histórica parece ser la de mantener como eterno zombi al General Franco por parte de algunos o el gol de Iniesta de mi vida.

País para el hoy, que mañana ya será y ayer no me acuerdo si te conocí.

Barrabás .

Dentro de los indultos que uno recuerda, este es el protagonista secundario cuyo indulto resultó más sorprendente y desde entonces dado su inesperado beneficio, cualquiera puede llegar a beneficiarse de esa gracia.

Ahora mismo hay una pléyade de personas pendientes de la mano justa o tonta de la justicia ya sea institucional o la de la opinión.

Sin extenderme. El que fue picoleto y marido de Rociito, por no hablar del despistado centro delantero de la selección que perdió el camino al gol, el notable cantante que nos represento en Eurovisión con tanto talento como ignorancia general al mismo y dentro de nuestro marco local contamos con las divertidas concursantes del Conquis que han dado programas de gloria y audiencia con su trio de mal hablar y peor hacer contra otras compañeras.

Se demuestra fácil así, que se puede hablar de indultos sin referirse a los de aquellos que animaron tanto las calles de Barcelona con un sueño que no duró ni siquiera una noche de verano y que lograron poner de muy mal humor hasta al siempre correcto y controlado Felipe VI.

Dado mi estado de salud, tengo una gran tendencia a pensar que lo mejor es dejar correr las cosas y dejar escapar pelillos a la mar, con la inocente esperanza que en la cara de los beneficiados reste aspereza, prepotencia y otorgue alguna humildad .

Nada se de la vida tras el indulto de Barrabás, si se santificó, o se adorno con crímenes y desafíos alzado por su gran suerte y tanto daría por nada saber de la de aquellos que sean señalados por ese beneficio cuya real razón solo conoce quién la otorga.

Es importante que todos sepan que soy mucho más que las cosas malas que me pasan.

Así se expresó la cantante nightbird en Got talent de USA, restando importancia al cáncer con metástasis que padece. Señalando como no puede esperarse para ser feliz que nada sea malo en tu vida.

Buscamos las respuestas en la filosofía, la religión e incluso con inocencia en los proyectos políticos y también por desgracia en la trampa de creer que esa búsqueda de felicidad puede conseguirse con una alocada adquisición de cosas, siempre cosas.

Pero la simple respuesta de una bella desconocida contante puede ser la iluminación necesaria para empezar a comprender que ese derecho a buscar la felicidad puede ser tan fácil y próximo si buscamos las respuestas en lo íntimo que nos rodea.

La vida es sonrisa y llanto , ilusión y fracaso, dolor y gozo. El comprender que todo ello puede hacernos mejores es el camino para sentir ser felices como algo posible y no una quimera inalcanzable.

Mucho Rafa.

En Junio tocaba siempre Roland Garros con un final conocido, el campeón poniendo a prueba su dentadura sobre la copa de plata pero nada dura para siempre.

Ganar es maravilloso pero todos terminamos por perder y esto debe resultar indiferente, no hay nada que pueda otorgarnos mayor valor que cuando llega la otra cara de la vida, podamos aceptarla con la misma indiferencia que debemos presentar cuando la vida nos sonríe.

Saber ganar o saber perder no es sino otorgar la primacía a lo que si resulta importante, vivir no como una competición sino como un esforzado aprendizaje de superación.

Gracias Rafa, ahora eres todavía más grande.

Eran 6 o 7 los pecados capitales ?.

En pasadas, por tiempo y recuerdo, conversaciones con el único hamster parlanchín que conozco y rememorando los pecados capitales que no de la maravillosa capital Madrid, nos pasaba que siempre había uno que faltaba en la lista y del que nunca terminábamos de recordar.

Nada extrañamente, el no recordado era la lujuria, es posible porque ambos no consideramos el exceso del deseo sexual como algo punitivo sino como un rasgo de personalidad al que quizá no estamos dispuestos a renunciar a expensas de pasar una temporadita en el purgatorio, redimidos, aún sea parcialmente, por otras virtudes que atesoramos.

Pereza, envidia, soberbia..de ello puedes encontrar en tu trabajo, en la calle, en el coche..pero sobre todo en ti mismo, aunque sea solo asomando tras la sonrisa social que regalas al vecino con el que has coincidido en el garage y que tras saludar, se introduce en un BMW que sabes no pondrás comprar jamás.

Solo humanos, aunque algunas sean divinas.

La vida nueva.

Ésta, para mi, comienza tras el ingreso en el club de los cardiópatas que si bien me fue sorprendente tampoco era de extrañar dado mi empeño de llegar a consumir me en miles de cigarrillos, bien acompañados con huevos fritos con chorizo y toneladas de estrés por la urgencia de no perderme nada.

Volver y empezar no de cero, sino de lo que queda tras restar los adioses que tras unas semanas van deslizándose en la realidad de mi presente.

Espero encontrar serenamente lo que debe ser mi alta emocional tras el alta médica. Recuperar o no, la despreocupada forma de no tomar en serio casi nada, rendirse a los sabores de vida en el sol, ese aire de mujer, un refrescante vino blanco o la lectura admirada sobre un libro que abres con la incertidumbre de encontrar o no, quien sepa nombrar aquello que no puedes definir.

Todas las formas de vida son al fin vida y en ella siempre busco ese encuentro que me haga confiado sonreír. Esperanza.

Adiós a la Taberna La Imperial.

Mi pena de no conocer Montilla y por ello no conocer la taberna que hasta hoy regentaba con alegría y bonhomia, mi amigo Antonio P.L.

Porque hay gente a la que puedes de veras llamar amiga sin nunca haber estrechado la mano o dar un abrazo.

Compañero en dos desdichadas y divertidas empresas políticas que nunca fueron lo que dijeron y siempre dijeron lo que nunca intentaron ser. El contacto de sus videos o tweet o WhatsApp hizo que su sabiduría, gracia e ironía fueran convirtiendo en admiración y respeto la figura de Antonio entre los amigos y compañeros de partido.

Nuestro cariño ante la tristeza de tantas iniciativas y empresas a las que está pandemia se ha llevado por delante, en nefasta presunción del futuro inmediato.

Aquí y en justicia queda todo el esfuerzo, cariño y talento de Antonio para nadar contra corriente y siempre con una sonrisa.

Entender para aprender.

Comento a mi fiel Zuri, ser un poco excesivo en su atención, dado el hábito de no separarse de mi más allá de un metro como si se hubiera convertido en enfermero ocupado y preocupado en la recuperación de su amo.

Es una de las situaciones que me han sobrevenido tras el infarto. Este, no es una buena experiencia pero bien por mal, me ha traído ser consciente del afecto e interés de tantos próximos.

Me siento abrumado y deudor. Un estímulo añadido al deseo de vivir, es y será, el poder devolver esa empatía sentida y recibida.

Trabajar por ser mejor marido, hermano, cuñado, yerno, amigo, médico, compañero o vecino. Un reto.

Entender para aprender. Entender que amar siempre es la mejor elección. Entender como la fragilidad, el sentirse vulnerable no es debilidad. Entender que el único proyecto de futuro real es el simple trabajo del hoy. Entender como una palabra o un gesto pueden ser importantes. Entender como es hoy cuando necesitas decirle te quiero o dar o recibir ese abrazo. Entender el dolor o el miedo o la soledad del otro, como propia. Entender lo extraordinario de la oportunidad de vivir y emocionarse ante la oportunidad de un día que comienza.

Entender, aún en el dolor, para aprender.

4 semanas para la esperanza.

No todo pueden ser malas noticias. Te da un infarto y tienes la suerte o la gracia de Dios de volver tras dos descargas de batería eléctrica porque tú corazón se había puesto de marcha rock and roll con una fibrilación.

Con previo en la Urgencia hospitalaria donde te comentan lo bien que vivimos en la atención primaria y uno que asiente por temor de mandándoles a donde el comentario se merece, no urja subir a hemodinamica para el cateterismo.

Dos días y medio de no terminar de saber si quién habla conmigo es mi médico o como temo , el siguiente con el que hablo es otro y pese a todo,
buenos profesionales a los que agradezco su trabajo.

Pero llega el alta entre el temor de abandonar el sentirte protegido y la alegría de recuperar aún poco a poco, tu propia vida.

Y con el alta, la gran noticia.

Tras 4 semanas podrá reanudar sus relaciones sexuales.

No. Nunca pierdas la esperanza.