La distopía del cuánto falta o ya queda poco Nata.

Cuanto falta?. Una vez pasado los nervios de iniciar el viaje, los juegos y pinturas preparados, el discutir con Lauri..era la pregunta repetida por mi peque cada rato, cada vez más corto, en aquellos interminables viajes en coche hasta Alicante.

Pasado Madrid, la árida estepa de la Mancha, árida y reseca por la canícula de Agosto, no ofrecía distracción mayor que anhelar ver los carteles que informan de la distancia al destino deseado.

Es así como nos sentimos todos, ignorantes del tiempo necesario para reanudar una vida que por momentos parece soñada, esperando esos paneles de distancia en boca de un Presidente al que ya, muchos, no creemos.

Hemos terminado con juegos, pinturas, recorrer kilómetros en una estúpida bici que no nos lleva a ninguna parte?

Es posible, jope, abstraerse de lo que deseamos para no olvidar lo mucho que tenemos, ellas ,ellos , casa, sol , libros recuperados .. Nati, no, no falta mucho.

Distopía de amor en los tiempos del cólera o solo soy un padre..

Lo sé ..son tantos los problemas, las preocupaciones, los ERTES, abruman, si.

Pero algunos por próximos duelen más y sobre todo cuando crees que por encima del PIB, existe lo que más importa y eso para un padre no es otra cosa que sus hijos.

Ella supera las dificultades con la gracia que muestran algunos a la presión, contagia vida y sonrisa, aún ahora, pero cada noche puedo oír, esa melancolía en la conservación íntima con su madre, creyéndome ellas dormido.

He comenzado a releer el libro de García Márquez y su justa descripción de los anhelos del amor y aún ya viejo, puedo recordar cómo estos reducen a una inabarcable espera las distancias impuestas, pareciendo inacabables e injustas.

Sólo soy padre y cada noche ideó noticias, planes y desvaríos para que esos 150 kilómetros sean reto superado.

A lo mejor, jope, es solo egoísmo pues este novio, pese a su incomprensible afición por el Barça, también a mí me gusta.

La distopía del día después..

Supongo que cada cual tiene en su mente algo que desea hacer, antes que nada, cuando esté confinamiento termine.

Abrazar a los padres, tomarse unas birras con los amigos, alguno habrá que piense en reencontrarse con su amante..

Personalmente..he pensado en ello y no termino en decidirme, creo que me regodeo y cambio de opinión, de ese modo anticipo un placer nuevo cada día.

Paso de volver a ver el mar a un enorme partido en el frontón o abrazar al realista o pesimista u optimista con experiencia de mi amigo Fonsi. A cada día su afán, se trata de sobrevivir a esta tercera semana de secuestro de la vida que deberíamos estar viviendo.

Pues jope , me encantaría conocer cuál es tu deseo, cuéntamelo.

La distopía de un Hamster en cuarentena o un bicho dentro de un bicho.

Tenía que pasar y como pronostica Murphy, la tostada cayó con el lado de la mantequilla y mermelada apoyada sobre el suelo.

Tanto mayor entrando por el antihipertensivo y volviendo a la hora por el tratamiento de la diabetes y apresurando el paso antes del cierre de la botica porque se olvidaba de las aplicaciones antihemorroidales no podían dejar de vencer la resistencia inmunitaria de la Señora, que tras esposar no puedo seguir llamando señorita.

Para mí, ha sido una sorpresa quizá mayor que la que tuve tras descubrir que la brillante bloguera y escritora de Tweeter no era en realidad un señor con bigote.

Sorpresa, pues como pensar que tal bicho pudiera ser contagiado por un bicho con corona.

No, no constituye una falta de educación llamar a la señora Hamster bicho. Pues, aunque encantadora, es muy capaz de hacer las mayores travesuras que uno pueda imaginar. No me gustaría ser un delator pero recuerdo una que le valió el apelativo por parte de una vecina, como » hija del diablo».

Ya ves Ainhoa, todos tenemos un pasado ..Pero en el fondo todos los que logran superar la barrera de tu timidez, adoran la forma glamourosa, gamberra y sensible, en tu forma de ser, incluyendo nuestra regidora Amaia, la nietisima.

Como en dos semanas no vas a salir me he atrevido a escribir esto, pues, jope, confío que en ese tiempo se pasen tu enfado por escribir de ti.

La distopía de Nostredamus en Getxo y en cualquier lugar o antes muertos que sencillos.

No, no debemos ser agoreros y quebrar la esperanza, pues esta nos ayuda a soportar el dolor, la tristeza y la incertidumbre.

Pero, es serlo, aportar la verdad para que cada uno, pueda desde la información tomar las medidas emocionales, personales o económicas que crea conveniente?

No pretendo escribir, a quien quiera leerlo, sino lo que la reflexión me hace opinar. La misma reflexión por la que advertí a quien desde mi entorno quiso oírme, de aquello que ahora nos sobreviene.

Esto también pasara y en unas semanas la vida volverá a normalizarse con el coste social y económico que a ninguno se no escapa.

La batalla entre nosotros parecerá vencida pero es una temeridad pensar que está guerra ha terminado.

Podemos pensar en la repercusión en USA y los desajustes políticos que traerá para el resto de las potencias pero, aun siendo grave, resulta ínfimo si pensamos en la amenaza que se cierne sobre África y América Latina.

No pensemos que ello no nos repercutirá. Es imposible mantener impenetrable nuestro terruño y pensar que cerrar las fronteras es suficiente.

Cerraremos fronteras y también nuestro corazón o nuestra piedad ? Van a necesitar nos y acudir a su llamada no solo es humanidad sino además interés, pues hasta que, jope, tengamos una vacuna, está guerra es de todos y en todo lugar.

La distopía de la caja de preservativos o la victoria del amor .

Conocer en el blog de diéresis , la venta en la farmacia , tras semanas , de una caja de preservativos ha llenado mis sentimientos de esperanza y alegría.

Y esto, no solo por mi acendrado espíritu romántico, tan sensible a la observación del amor, sino por razones de mayor profundidad.

Me explico..tras semanas comienza, más allá de Fernando Simón, cloroquina, mascarillas y Sanchez, siempre Sanchez; la certeza de que esto también pasará, pues quien apuesta por un sexo seguro, lo hace pensando en un mañana sin embarazos no deseados, clamidias o explicaciones sobre el » ..pero como embarazada si el urólogo me aseguro que la vasectomia ..»

Joope, vida, siempre vida, abriéndose paso en esta joven primavera.

La distopía de Don Simón o no lo quiero ni en tetrabrik.

Sabio será, campechano también y un currículum que puede ser tan extenso como la pandemia .

Esa, que maldita hemeroteca, no llegaría nunca a nosotros y que junto a otros muchos sabios de los medios de comunicación, políticos y demás fauna, no era sino otra gripe y cosa de chinos, que ya se sabe, son de todo a cien.

No conviene mientras navega, disparar al capitán pero llegados a puerto, si conserva algo de auto crítica debiera dimitir y volver con su libro gordo de petete allá donde pueda hacerlo mejor.

La distopía del liderazgo en Getxo o en cualquier lugar.

Los momentos de crisis realzan la figura de aquellos que conservando el sentido común se alzan en un liderazgo necesario.

Mi reflexión personal es que no siento y me entristece, la ausencia de esas figuras necesarias que aporten a una realidad no manipulada, una perspectiva de seguridad y confianza , sin obviar lo malo o lo bueno como si fuéramos incapaces de asumir responsablemente la verdad.

Pero lo positivo de este páramo de liderazgo que se extiende desde Getxo hasta allende sus bellos límites , es que como tantas veces , es el ciudadano , simple y llano, sin alardes , quién va tomando el camino individual para resolver esta y cualquier otra crisis.

Jope, somos ciudadanos y lo estamos demostrando, Bravo por nosotros.

La distopía de la soledad en Getxo o siempre juntos..

Son numerosas las iniciativas privadas que estos días en Getxo se están llevando a cabo para ayudar, asistir o acompañar a muchas personas en situación de desamparo y soledad, durante la crisis que sufrimos.

Creo que estamos recuperando una forma social y necesaria de solidaridad que quizá estábamos olvidando y que sin embargo era común entre nuestros mayores.

También nos ha traído está crisis, el darnos cuenta la suerte de muchos de poder contar con amigos o familia y de la importancia que debemos otorgar a los mismos y que imbuidos en el día a día olvidamos.

Es buen momento para llamar o mandar un guiño a quien teníamos un poco abandonados en nuestros círculos sociales y para disfrutar de nuestra familia en momentos difíciles pero que nos van a permitir unir, si cabe, más los lazos de cariño que nos unen.

Jope, es buen momento para ser lo que somos, fuertes pero necesitados de ese abrazo, aún no físico, pero si emocional que necesitamos.