Cuanto falta?. Una vez pasado los nervios de iniciar el viaje, los juegos y pinturas preparados, el discutir con Lauri..era la pregunta repetida por mi peque cada rato, cada vez más corto, en aquellos interminables viajes en coche hasta Alicante.
Pasado Madrid, la árida estepa de la Mancha, árida y reseca por la canícula de Agosto, no ofrecía distracción mayor que anhelar ver los carteles que informan de la distancia al destino deseado.
Es así como nos sentimos todos, ignorantes del tiempo necesario para reanudar una vida que por momentos parece soñada, esperando esos paneles de distancia en boca de un Presidente al que ya, muchos, no creemos.
Hemos terminado con juegos, pinturas, recorrer kilómetros en una estúpida bici que no nos lleva a ninguna parte?
Es posible, jope, abstraerse de lo que deseamos para no olvidar lo mucho que tenemos, ellas ,ellos , casa, sol , libros recuperados .. Nati, no, no falta mucho.








