Learn English!

Ya en Septiembre un clásico de los españolitos de cierta edad es la determinación de que esta vez sí vamos a ponernos serios y aprender inglés. Voluntad que ya a mediados de Octubre es olvidada e incorporada a nuestra carpeta de pendientes.

Uno cree que las jóvenes generaciones tienen ya más que incorporado a su bagaje formativo un conocimiento de tal lengua pero mi decepción ha sido evidente cuando en las cuentas publicadas del viaje de la excelentísima ministra Montero con sus íntimas colaboradoras, se describe en su detallado desglose , un gasto de 3800 euros en traductores.

Decepción sobre todo considerando como la dama declaró al ser nombrada ministra como tuvo que renunciar a una beca en Harvard para aceptar el cargo y hacer frente al heteropatriarcado que nos impide ser uno-una-une. No se porque pero me recuerda el dicho del mentiroso y el cojo, sea este de Harvard o Móstoles.

Sin embargo más interés tenga en conocer la naturaleza del gasto de 19 euros en «protocolo». Quizás la compra de un diccionario español-ingles ?

Sea como fuere, seamos fuertes Doña Irene y really, let’s go to learn English.

Día 11. On holidays. Reencuentro.

No las tenía todas conmigo esperando cual pudiera ser su reacción tras dejarlo apartado de nosotros por varios días.

Sentía una cierta mala conciencia, no muy intensa como habitualmente al hacer una pifia, que quería mitigar pensando que el había estado bien cuidado, con comida por demás y un magnífico jardín para retozar o dejarse abrazar por el sueño en las largas tardes de calor.

Al menos debiera haber traído algo que le pudiera gustar. En verano compartimos los polos y especialmente los crujientes de chocolate con vainilla y almendra en fina capa. Lame y relame el palo que le ofrezco hasta sentirse satisfecho y agradecido.

Apenas escucha nuestras voces subiendo la escalera cuando aparece súbito y tras oler si se trata de mi, comienza a dar círculos en un sentido y el inverso. Me siento en el sofá y como cuando era joven salta al mismo y se coloca junto a mi, sabiendo ya seguro que no volveré a dejarlo.

Alguien al que puedes fallar pero siempre olvida, mi amigo Zuri.

Día 10. On holidays. Frío, frío..

Uno tararea la canción de Juan Luis Guerra mientras se baña en la gélida agua del puerto de Tazones y piensa en la absurda aventura que hizo desembarcar en estas aguas a Carlos V de Alemania que aún no era primero de España. Un mar revuelto y seguramente el miedo a no ser recibido con cariño, le llevó a una aldea de pescadores que asustados creyeron volvía el moro con galeón y sin patera.

Son 10 grados menos de la temperatura que aguarda en Benidorm a los afortunados o no turistas, casi tan caliente como aquellas aguas de la isla de Poros en Grecia en cuya costa las niñas, que aún lo eran, y yo, improvisamos nuestra mejor comedia musical » Mr. Zabala the bar is open now » en honor al excéntrico conserje del hotel de Atenas.

Puede que el mar o todo se vaya al diablo apocalíptico pero antes voy a tener tiempo hoy para tomar esas fabes. Hoy no toca salvar el planeta.

Día 9. On holidays. Paseo de Begoña.

Señoras arregladisimas en veladores elegantes que acompañan su charla con cafés de conversaciones interminables, una pareja tan joven como para no sentir otra cosa que esperanza estrellan sus bocas como espuma al mar, una pareja de músicos en la calle interpretan la música que conoces, un grupo de chicas disfrazan la despedida de su amiga mientras otros hacen lo mismo con su amigo, una pareja de ancianos de la mano caminan y parecen no moverse..

Tarde de domingo y fiesta.

Lejos se escuchan las gaitas con sonidos diferentes ..gallegos, asturianos, escoceses pero todos vienen a decir lo mismo que hay fiesta en Santa Catalina.

Me despido Gijón, de su chapote, del chorizo a la sidra, de fabes y me guardo dentro el pastel de cabracho como un último saber del recuerdo mientras apuramos el tiempo, rompiendo sidra sobre un vaso que pone a prueba mi tiento y temple.

Día 8. On holidays. La playa del silencio o del espasmo.

110 escalones que bajar para después también subir y una cuesta de medio kilómetro que recuerda esas etapas alpinas del Tour que en la televisión te proporcionan un sueño irresistible. No viene al caso pero el ciclismo es para mí uno de los deportes que televisados más me inducen al sueño de Orfeo junto a la fórmula 1 y otras delicias para muchos, entre los que no me encuentro.

Todo ello para llegar a esa maravillosa playa del silencio que ha puesto en entredicho mis coronarias reparadas. Merece la pena conocer la si quiera por el bello nombre que atesora. Silencio. Bien inapreciable en nuestra Sociedad que genera ruido y barullo hasta cansar, tantas palabras voceadas con estrépito y que no dicen nada, tanto ruido y tan pocas nueces.

Mejor recordando a Neruda » me gustas cuando callas porque pareces ausente » , sentir que lo mejor dicho es lo que callamos, sin daño, sin mentira. La más pura verdad ..el silencio.

Día 7. On holidays. Gloria Swanson.

Se quitó el albornoz de color carne y se introdujo en las no tan frías aguas de la playa de las catedrales como una star del viejo Hollywood, ajena a la vista de los miles de visitantes o la advertencia del cartel que prohibía el baño. Indiferente al pequeño mundo del resto.

Más tarde la pude ver en una de las cuevas dirigiendo al sumiso grupo que le acompañaba con el cigarrillo en la mano divina con una boquilla tan larga como el propio cigarrillo, mientras el regordete tenor tras ella cantaba o maltrataba un sole mio.

Por tercera vez la vi mientras se apuraba en subir unas rocas para acceder al otro tramo de la playa y se apoyaba para no caer sobre una joven que sorprendida termino en el agua.

Estoy convencido de haber tenido la oportunidad de ver a Gloria Swanson reencarnada en esta tarde gris de la costa de Lugo con la misma soberbia y glamour que uno puede imaginar en una antigua star del antaño Hollywood.

Día 6. On holidays. Según se mire.

Pues si. Eso pienso. Esta ventolera del norte, sirimiri a ratos y los veintitantos grados pueden ser un chasco para quien pasea por estos bellísimos arenales, ría y acantilados de Foz en Lugo. Chasco para el turista pero anhelado deseo para tantos más allá de los páramos de Burgos asfixiados por una canícula aplastante y por momentos cruel.

No hay mejor o peor tiempo, solo tiempo en que vivir y anhelar lo que en ese momento no tenemos suele ser costumbre que nos lleva a no terminar de disfrutar gozosos del momento como irrepetible.

Convencido de ello, no encuentro mejor tiempo para disfrutar de esta costa de naufragios, barcos encallados en rocas inesperadas y un mar caprichoso que atrae y te da vida o muerte según toque.

Las gaviotas y las olas rotas rompen el silencio.

Día 6. On holidays. La traición.

Escribo mientras el coche avanza por la autovía camino de Galicia. En la boca el sentido culpable de haber corrompido mi relación con él.

Seguro que ya ha encontrado acomodo y sitio en ese hogar, fijado sus preferencias y caprichos.

Al fin y al cabo, no hemos dejado al abuelo desorientada en una gasolinera y nos las hemos pirado..no.

Tras todo el día con él. Paseo, cervecera, siesta ..un hasta pronto y ahí te quedas con los abuelos. Al fin y al cabo, jardín y otra perra tan mayor como tú para robarle la comida, ladrar con ella y contra ella.

Zuri, en este viaje no. Volvemos en nada.

Día 5. On holidays. Pelado.

– Y dices que va a cumplir 15 en Septiembre?

El corte de pelambres puede en alguna ocasión, recuérdese a Sansón – lo que hubiera pagado Pantene por un anuncio con él – y la seductora Dadila, fuente de infortunio, más en mi experiencia, no tan limitada aunque siempre insuficiente, el paso por una peluquería puede obrar maravillas.

No son pocas las veces que mis neurotransmisores han quedado sobre alimentados por un corte garçon en alguna bella dama.

Para Zuri, es y de forma poco racional, una inyección de fuerza y vitalidad pese al hecho de llevarle arrastras por la cera hasta el centro de peluquería canina y la excitación nerviosa cuando le recogemos ya transformado en oveja pelada.

Actos sencillos que nos cambian, pienso, mientras apuro una cerveza en el Puerto Viejo y contemplo como muchachos y alguna muchacha se zambullen en el agua tras saltar desde el paseo o el muelle.

Casi niños, no lo saben pero pocas veces llegarán a ser tan felices como en este momento. El sol va cayendo indolente y Zuri me mira sabiendo.

Día 4. On holidays. Chatina.

Casi 90 años, en gayumbos sobre un escenario y la menor traza de espanto o ridículo. Tuve la suerte de ver ya próximo su adiós a ese caballero y actor que fue con letras mayúsculas Don Arturo Fernández y no puedo dejar de recordar con nostalgia sus chatina.

Malos tiempos para la galantería y la elegante seducción criticada por quien considera evocación de un machismo rancio.

Cuando nuestra manera de aproximarnos se hace mecánica y elemental y en no pocas veces violenta o mediada por la inconsciencia del alcohol , pastillas o polvo blanco ..

Siempre prefiero rendir mi admiración a la incuestionable alma femenina con el respeto galante ante su belleza. Siempre ..chatina.