Día? Cualquiera sabe. El terremoto.

Mi experiencia en terremotos es limitada. Ahora puedo hacerme una idea cabal.

Desplazado al sofá cama tras la llegada de nuestra peque, uno se disponía a dar buena cuenta al sueño que tan limpio y placentero se ofrece en vacaciones.

– Se está cayendo el techo. Grité, cuando un trozo de algo cayó a mi brazo tras un estruendo en dos fases.

Angustia. Me lleve la mano al pecho de forma inconsciente, supongo que temeroso de que mi corazón señalará que no le convienen sustos, cuando la luz se encendió y ellas trajeron la verdad a la habitación.

El que no aparecía era Zuri. No es de extrañar. La mala conciencia.

En el suelo platos decorativos, loza variada, algún vaso y la bandeja que los albergaba junto a las patas que los sustentaba.

El príncipe nocturno del desasosiego canino, en uno de sus paseos tuvo que toparse con aquello y mandar a la basura todas esas baratijas estridentes que forman parte de la decoración del apartamento.

No le culpo si el deseo era desembarazarse de tanta morralla pero le condeno por poner a prueba mi pobre corazón..

Día 6 o cualquiera sabe..un millón de euros.

Nunca mi conocido acento de capo colombiano resultó tan creíble. La serie narcos y el Escobar como maestros del lenguaje.

En principio pensé en usar mi reconocido acento eslavo, pero mi físico más mediterráneo me delataria.

Tenía curiosidad por saber de lo ofertado por un millón de euros en ese gracioso edificio creado sobre una pista de tenis y poco más pero todo ello a pie de playa

La recepción fue cordial y muy acogedora seguramente por estar acompañado por la elegante mujer que me acompaña. Nadie puede negar que destila una sencilla clase que no se aprende, uno o una, como en este caso nace con ella.

Subimos al piso piloto, de extraordinaria vista y tras el recorrido con salida al balcón, comenzó la información meramente económica.

Nadie piense que tuviera la mínima intención o posibilidad de adquirir algo así, uno pertenece a la clase media o mejor a lo que llamo clase limón, pues cualquier administración se encariña en exprimirla todo lo que puede. Bueno, tampoco tiene mucha relevancia, la crisis que viene nos igualará por debajo a todos, menos a los pocos de siempre.

El punto culminante llegó cuando pregunté si había descuentos por pago al instante y al mismo tiempo echaba mano al bolso que colgaba en mi hombro, como dispuesto a sacar billetes en fajos de 500.

Muy amable, el joven nos indicó que no estaba autorizado para contestar y debia consultarlo.

Aguantando,sin manifestar alarma, la situación. Buen profesional.

Día 3 y 4. Osiris o el tránsito .

Ninguno de los dos. Zuri no encuentra sosiego en el apartamento y termina por instalarse en la terraza, ajeno a todo y adaptando un sentido despegado de los inconvenientes del calor. Mística perruna.

Lo mismo me ocurre a mi. Si estuviera solo pondría el aire acondicionado o al menos el ventilador que cuelga del techo, sería sencillo.

Pero compartir habitación hace que alguien ceda y de ordinario, lejos de hacerme la víctima, soy yo. Ella ama tener la habitación en total oscuridad y bien cerrada mientras yo de ordinario no suelo bajar las persianas y la entrada de luz no me hace despertar.

Pasan las horas y me siento como en la cámara mortuoria de cualquier egipcio clásico, solo espero el tránsito hacia Osiris.

Si al menos, hubiera sexo…

Día 2. Albarracín como antesala a la ciudad más bíblica.

Eramos cazadores y mucho más tarde nos volvimos cocineros. Eso es lo que uno piensa tras disfrutar con gozo del estofado de ciervo en generosa ración. Solo la prudente esposa y amiga, han evitado dar cuenta de una nueva comanda con tal maravilla cárnica, mi deseo vegano solo lo limito a la próxima campaña electoral cuando uno se ve rodeado de truhanes con cromos de muchos colores pero todos igual de mal gestados

Buena forma de acabar el día antes de partir a una mañana de sol y luz generosa. Ya en camino el espectáculo del curioso matadero para unos y nueva vida para otros, que representa el aeropuerto de Teruel, donde esperan decenas de Boing y Airbus ser despedazados para ser reutilizados sus componentes o bien darles una reparación y nueva vida en aerolíneas más necesitadas.

Sea como fuere, el espectáculo de ver uno de estos monstruos aéreos despojado de sus alas resulta impactante y entristece por la alegoría de lo efímero de lo que alguna vez dominó el cielo.

Pronto llegan los aires mediterráneos y el intenso tráfico nos va llevando a la ciudad más bíblica pues allí convive Sodoma y Gomorra entre carnes añosas que se manosean a ritmo de pasodoble , mientras crecen torres hacia el cielo pero como un Babel que venció a Dios.

Llegan hasta sus mismas barbas pues frente a la vieja conjura de Dios que evitó la construcción de la Torre dotando de lenguas diferentes a todos sus constructores, incluyendo el bable y el euskera de Lekeitio, para evitar pudieran colaborar juntos .

En esta ciudad se construye con una sola lengua común que solapa chiringuito, sol , paella , chopito ..con un único significado , dinero, dinero, dinero.

Entramos con Zuri, aburrido de tanta carretera a este escenario del Antiguo Testamento.

Día 1 y 2. De Getxo a Leioa, parando en Albarracín.

Mientras va pasando la tormenta, Zuri se mira sin reconocerse en el gran espejo de la habitación del convento reformado en hotel donde nos alojamos. Quizá nunca se ha sabido perro.

El paseo por Albarracín y los calores soportados me han hecho añorar la piscina climatizada que disfrutamos ayer en casa de nuestro coordinador y la divertida conversación con ese grupo de inocentes intrigantes que pretenden cambiar la tontera democrática de un pueblo como Getxo, destino seguro para cualquier candidato del PNV aún esté sea un dibujo animado, holograma o realidad virtual.

Es bueno perderse por este antaño Reino de Taifas para recordar lo que fuimos. Muralla musulmana, castillo aragonés, sinagoga reconvertida en ermita ..nuestra historia. Culminación de mestizaje, encuentros , desencuentros, conquistas y reconquistas y por encima de todo, mucha Iglesia.

Deja de llover y es tiempo de caminar, subir y bajar por estas viejas y por ello sabias piedras.

Carta abierta a Doña Amaia, alcaldesa de Getxo. Otra OTA.

No entro en la idoneidad de la OTA- por muchos vecinos reclamada- o de su instauración sin contar con un servicio alternativo- dícese microbús – que permita la comunicación entre barrios , recordando como el metro atraviesa nuestro municipio longitudinalmente.

Se trata de insistir en una petición, ya denegada, para un colectivo de medic@s y enfermer@s del Centro de Salud de Las Arenas.

Pueden acudir a trabajar en metro, andando ..y dar buen ejemplo a sus pacientes que bien que recalcan lo sano que es andar. Pero su rutina diaria suele irse al traste cuando el o la administrativ@ les pasa una llamada y la hija de Doña Virtudes le comunica como su encantadora madre de 98 años está tendida en el suelo de la cocina tras caerse cuando subida a una silla – mil veces le han dicho que no lo haga- quería cambiar los visillos que, siempre tan hacendosa- consideraba estaban sucios.

El o la facultativa, abandona su consulta con su maletín y se apresura a llegar a la casa de la venerable anciana, que mire usted que cosas, vive en la calle Cervantes o en el número tres de Langilleria.

Al final..debe coger su coche, salvo use una bicicleta o patinete como un servidor, así nuestro entrañable sanitario o bien sin coche llega tarde o nunca, o bien renuncia a pagar el curso de inglés del zoquete de su hijo o pagar el arreglo de la puñetera caldera que se ha vuelto a romper y gasta ese dinero para pagar la OTA ,cada día y por ocho horas.

Establecer una tarifa de OTA reducida o una tarjeta temporal de residente durante su jornada de trabajo bien valdrían para asegurar que Doña Virtudes fuera rápidamente asistida por su médica de toda la vida y está, gracias a Dios, le dijera que no ha sido más que un golpe porque sus huesos parecen los de una jovencita.

All you need is love..

Con una sonrisa. Así me he acostado. Pero no una sonrisa malévola como la que experimento por la fiebre constructora y reparadora de la Alkatea Amaia en Getxo como si no hubiera una mañana aunque si unas elecciones en Junio del 23. No, mi sonrisa no estaba motivada por esta nueva Ramses II.

Hay calidez e inocencia en la sonrisa que me ha regalado un gran amigo y compañero de partido. He conocido en pocos años en él relaciones explosivas, novias varias , periodos de declararse en celibato y asexuado y ya joven pero talludito, nos cuenta cómo se casa tras declararse en París. La ciudad de la Luz y el amor.

Uno, ya mayor, ha limitado mucho las cosas en las que cree porque mi capacidad de fe sin pruebas tangibles se limita a la Virgen de Begoña y así, solo creo en lo evidente como en el Real Madrid en las finales de Champions, en Rafa Nadal, cojo o no, en París, en Orestes en Pasapalabra o en la fascinación por los rizos de la Ayuso.

Dentro de ese escaso círculo añado al amor. Como no hacerlo cuando todo rebosa amor está primavera en torno a mi.

Desde mi ex-no novia que va camino de emular a Zsa Zsa Gabor, el ronroneo de futuros yernos en mis oídos, la compañera de trabajo que busca explicaciones a un amigo del que no comprende se ha enamorado hasta las trancas, mi entrañable obsesivo-compulsivo que tras décadas ha descubierto como las mujeres son lo más logrado de la creación ..en fin, el amor, extenso y siempre único.

Como no creer en el amor. Polvo seré, pero polvo enamorado.

Arenas. A un solo paso.

Mi experiencia como médico en estas dos últimas temporadas en este club me han reafirmado en lo importante que puede ser el fútbol como elemento de ilusión para un pueblo. Cuando son tantas las cosas y circunstancias que nos convierten en pequeñas islas ajenas unas de otras, es entonces cuando debemos valorar más aquello que nos una, aún siendo un simple juego.

En mi imaginario ideal siempre he creído como el pueblo de Getxo necesita un proyecto que hermane sus barrios y este pudiera ser un club de fútbol que lleva el nombre de uno de sus barrios pero también el de Getxo.

Es momento de apostar por ello e impulsar un proyecto deportivo que necesariamente pase por la construcción de un campo de fútbol en consonancia con este pueblo.

Desenjaulemos al histórico del error que fue Gobela y tras el partido de mañana iniciemos un proyecto para el futuro.

Aupa histórico!!!

Cloud 9.

O Super store, creo que es el nombre de la serie en España que me ha acompañado este fin de semana que he pasado en la cama con lumbago, bueno, también está Zuri al pie de mi cama, lo que habla muy bien de esa fidelidad canina.

Perder el finde entre sábanas sin compañía de distinto género o del mismo según gustos o de ambos en ocasiones, puede ser una experiencia muy aburrida y sin duda traumática para un culi inquieto como yo, pero a fuerza de ser sincero me esta resultado muy grato.

No he salido a aprovechar estos fantásticos y soleados días, he perdido disfrutar del campo del golf, las entradas para el último partido de la temporada del Bilbao Basket y mi visita al Guggenheim pero eso no es nada si lo comparo con las sonrisas y carcajadas de humor que he celebrado con cada capítulo supongo que muy sobre dimensionadas con el colocon de Paracetamol con tramadol.

Tomemos las cosas con menor severidad y trascendencia y aprendamos a reír cuando nos ponemos tan solemnes frente a nosotros mismos. Apenas somos y además solo por un rato.

Cloud 9, tramadol y Chanel con ese vestido de inspiración torera. Poca cosa o quizá suficiente

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Porque soy del Real Madrid?

Mi pobre corazón insano solo alberga dos equipos de fútbol.

Arenas, que ocupa aurícula y ventrículo derecho, con la esperanza de recuperar lo que fue y que el pueblo al que representa se sienta orgulloso del mismo y realmente deje su aliento y presencia real en Gobela.

Y el Madrid, mi corazón izquierdo. Lo es porque fuera del mito de equipo del poder, millonario, beneficiado por árbitros y prensa, sencillamente representa valores que abarcan más allá de lo deportivo.

Veo a sus alevines, infantiles, equipo femenino, baloncesto y todos ellos son la propia imagen de su primer equipo de fútbol.

Tres premisas que hacen cada día más grande a este club. La primera no puede ser otra que nunca se rinde, resilencia, cuanto más difícil más empeño.

La segunda la ausencia del miedo a ganar, convertir la victoria en algo natural con lo que conlleva de confianza.

Y la tercera, la fe inquebrantable de que siempre es posible y de ahí intentarlo.

Vivir en el Santiago Bernabéu un partido de Champions es sentir como real las tres premisas. Más allá de jugadores, entrenadores, estrellas que van y vienen queda lo mejor: abuelos que narran aquel partido de Di Stefano, padres que recuerdan a Juanito o los vuelos de Santillana a niños de cualquier ciudad o país que sueñan con vestir una camiseta blanca con el escudo del Real Madrid.