A priori, la respuesta en cuanto a números que representan edad es fácil, hasta de mal gusto. Pero quiero realizar una valoración casi objetiva y echar mano de la memoria.
Con 26 comenzaba mi mañana pasado el mediodía con un desayuno en la cama servido por una joven cuyo nombre ya no recuerdo- hablar de lo que ocurría o no después, no forma parte de esta entrada del blog- . Dormía desnudo y no recuerdo tener frío o calor aquellas mañanas. Hoy bien abrigado y siempre con frío busco tras levantarme del lecho, la bata como una necesidad imperiosa. Debo prepararme una cápsula de descafeinado en la cocina y ver cómo Zuri ya me está esperando en la misma por si algo cae a su inagotable gaznate. Glotón.
Con 26 tras el desayuno venía el aseo, no tenía temor al espejo del baño y me reconocía complacido en él, ahora no doy crédito a que la figura reflejada sea la propia. Algo así como el retrato que Dorian Gray ocultaba.
Tanto a los 26 como los 62, ocupo gran parte del día en escuchar como me duele el lumbago, me canso, tengo una tos que no quito con nada.. que antes uno creía poder sanar y ahora más viejo intenta evitar dañar.
No recuerdo preocupaciones económicas con 26 o 62, ni antes por ser libre de cargas y compromisos y vivir digamos que muy cómodamente con mis padres, ni ahora por comprender que ninguna cifra en mi cuenta me hará más feliz o desgraciado; aunque la posibilidad de cambiar mis mañanas trabajando por una salida con mis palos de golf o mejor, dejarse perder por el Cotillo en Fuerteventura o playa de las tortugas en la isla Gili Mayor o cala Garibaldi en Maddalena es muy tentador.
Los amigos con 26 no son los mismos que con 62, pues los conservados desde entonces poco tienen que ver con lo que son ahora, muchos de ellos sin próstata y calvicie.
A los 26 uno deseaba hacerse notar ante el sexo nunca opuesto, recurriendo a hacer el tonto tanto como fuera necesario y ahora una tiene la confirmación de ser invisible a cualquier mujer por mucho que intente dar la nota.
Con 26, uno miraba el mundo personal con una despreocupación y confianza ilimitada y ahora mira la edad en las esquelas con la sorpresa de encontrar que algunos que dicen adiós también nacieron en los 60.
El mundo en general con 26 parecía amigable y con 62 se encuentra con virus, Putin y plástico, mucho más plástico.
De la Salud ..a que hablar. De rechazar tomar un Paracetamol por ser de flojos a ingerir cinco pastillas cada día y vigilar su tensión.
Porque seguir..pero, sin embargo con 26 no estabas tú y ahora sí.
Eso es suficiente. Bienvenidos 62.









