Kaña de Kampaña. Día 5, la famiglia, sempre la famiglia.

Error. Mostrar el vídeo de mi pequeño speech a la familia política no fue una decisión afortunada.


Todos tenemos cuñados o una suegra para ponernos en nuestro sitio y bajar del pedestal al que que el ego, el mío en plena forma, nos sube

– “Sí, son críticas que yo puedo hacer, pero ¿dónde están las soluciones?”- observó ella.


Bien, por una parte son observaciones que jamás se las he escuchado, y puedo jurar que algunas veces la escucho, y por otra parte tiene razón, aunque me cueste decirlo, pero en dos minutos desarrollar la exposición de un programa es algo dificil.


La explicación de nuestras respuestas corresponden a los primeros espadas de LxE para estas elecciones y así lo muestran cada día de esta campaña de electroencefalograma plano a nivel general.


Hemos desarrollado 18 puntos, alguno personalmente, para ofrecer como guías de transformación de Euskadi y puedo asegurar que merece la pena leerlas, por lo menos antes de establecer una crítica objetiva o menos objetiva y “ suegril”.


De hecho, visto lo visto en los programas de los demás partidos, creo que el nuestro merecería un más que notable de calificación, con un plus derivado a que, en nuestro caso, sí responde a lo que llevaremos acabo.


Jope, los votos más difíciles son los de aquellos con los que convives , la famiglia e tutto.

Kaña de Kampaña. Día 4, el número justo de apóstoles.

Me responde una persona en referencia al tweet que publiqué con el “Despierta Euskadi”, que más nos valdría despertarnos a nosotros que cabemos, algo apretados supongo, en un taxi.

No voy a engañarme, no levantamos enardecidos tumultos donde masas enfebrecidas corean al unísono lemas y proclamas. Y ni falta que hace.

El camino no es el de grandes conversiones sino el del convencimiento y la aprobación de uno a uno de nuestros posibles votantes.

No hay otra forma cuando sólo existe detrás trabajo, ilusión y honestidad.No se trata de un marketing para vender un producto ocasional y de temporada, sino un proyecto de transformación social basado en la responsabilidad individual y el control ciudadano sobre quiénes deben servirnos.

Mucho trabajo y esfuerzo como para no tomarlo con la paciencia necesaria. Odio correr, salvo sea tras una pelota o bola. Lo que proponemos es tan urgente que debemos ser pacientes para que este proyecto no caiga en la vulgar trama empresarial de otras alternativas que despertaron ilusiones antaño.

Jope, estimado respondedor del tweeter, menos eran los apóstoles y la guerra que han dado.

Kaña de Kampaña. Día 3, a quién quieres más, a Papá o a Mamá?.

Suele ser ella, joven, con aire interesado y con el hacha preparada.- Y vosotros sois de derechas o de izquierdas, nacionalistas o constitucionalistas…¿ a quién queréis más..?

Es posible que necesitemos de clichés para, con una opinión ya formada, juzguemos sin intentar conocer, quizá por una economía de tiempo a emplear en otras cosas más importantes, aunque sea, en algún caso, para correr a casa frente al televisor y deleitarse con Sálvame de Luxe.

Me explicaba una bióloga y estupenda mujer por encima de todo, de la fascinante organización social de los artrópodos como las termitas, si bien interesante como ejemplo de la diversidad de la vida, me es difícil entender nuestra organización social humana como algo tan rígido, encontrar todas las respuestas en una ideología es una observación inflexible de algo en permanente cambio.

Por eso, unas veces quiero o queremos más a Papá y otras necesitamos más a Mamá y en alguna ocasión nos declaramos expósitos y sin familia.

Jope, con admiración por mi querida bióloga, renuncio a considerar mi vida como un artrópodo.

Kaña de Kampaña. Día 2, soltar la lengua.

Mira, lo de Fidel Castro era por demás con sus inacabables discursos, pero eso de soltar la lengua con un micrófono tiene su aquel. Mola.

Esto viene a cuento porque hoy en Las Arenas ha sido el primero de los pequeños discursos que el Presi va a ir presentando.

Por supuesto, no podía ser de otro modo, también he aprovechado para dar el mío, pues si me callo reviento.

La sensación de predicar en el desierto es muy acertada, nuestro oasis Vasco es más un Sáhara para todo aquello que no sea el “¿tomamos la última?“.

Pese a tanta hipoacusia, me ha gustado el Presi, ha estado torero, templado con la muleta y muy diestro a la hora de entrar a matar y siempre con una cierta elegancia británica.

Jope, cortar la cabeza al candidato, puede esperar hasta mañana.

Kaña de Kampaña. Día 1 o el tamaño si que importa.

Había que cumplir un rito que interesa menos que la Liga sin público. Así que allí que aparecemos con nuestros carteles, y al ver los mismos, uno piensa que el tamaño tarjeta de visita no sería para mí alter ego suficiente, pero sí es el tamaño perfecto para la prudencia de nuestro número 1 y muy objetivo respecto a nuestra economía para la campaña.

El chasco se produce al compararlo con el macro cartel superlativo de otro grupo que supera cualquier expectativa ególatra, incluso la del modoso líder coreano.

El mismo es todo foto de quién, según me informan, trabaja o sale en la cadena independiente, sobre todo de la realidad, y como no soy de tele, no sé si la señora o señorita es una especie de Belén Esteban euskaldun o divulgadora científica, aunque me inclinaría por lo segundo.

Jope, pienso, el tamaño sí que importa..

La distopía del Agur distopía, Kaixo, campaña.

“A las 12 del jueves 25 pegaremos carteles, contados en número por economía y eficiencia, pues en la era de las redes sociales parece no tener gran eficacia como impacto sobre quienes deberían ser diana del mensaje.

La única Diana que ahora mismo me interesa es otra, ajena a esta representación de actores sobreactuados.

Me gustaría contar a quién pueda interesar el día a día de la aventura de un puñado de idealistas o inconscientes, según se mire, que anhelan una sociedad donde el sentido común y la real igualdad de oportunidades sean más que gastadas palabras.

En sinceridad, no me interesan Urkullu, Mendia o cualquier otro de los candidatos, sino más bien la oportunidad de primera mano de conocer con la palabra, cariñosa o descarada, a los que debieran ser los protagonistas de esta historia; ellos y ellas, que trabajan, conviven y, a veces, también sueñan.

Jope, es tiempo de echarse a la calle.”

La distopía del balcón o del Gran Hermano.


¿Alguien se acuerda ya del protagonismo de los balcones en la pandemia que aún vivimos?, Ello marca los balcones como elemento fundamental para un piso como vivienda.


Al hilo de ello, un o una Consejera del G.V., cuyo nombre quién sabe, pues cualquiera de ellos son grises e intercambiables, porque cuando te aprendes su nombre resulta que ya está en Petronor, el Consorcio de Aguas o en el comité de denominación del txakoli de Abando, lo que demuestra su capacidad para todo y para nada, informa al pueblo o rebaño, habiendo momentos que parece lo mismo cuando hablan, de cómo impondrá criterios en la construcción como la presencia de balconadas con un mínimo de metros cuadrados y, apúntalo amigo o amiga, un número también mínimo de metros cuadrados de cocina para favorecer la distribución de tareas entre hombre y mujer., o lo que es lo mismo “perspectiva de géneros”.
Ya de entrada, señalar que este afán tan paternalista o totalitario, según se mire, de imponer un modelo de casa está muy próximo al modelo coreano que en el Norte de dicho país impone seis tipos diferentes de corte de pelo para hombre o mujer.
Por otra parte, no entiendo cómo incrementar el espacio de una cocina puede favorecer que las labores culinarias sean asumidas por el hombre, ¿quiere acaso decir el buen consejero, o buena consejera, que los hombres, entre los que me encuentro, somos unos desorganizados que precisamos más espacio para arreglarnos? ¿o bien que la razón por la que muchos hombres no cocinamos es porque no cabemos con nuestra pareja en la cocina porque es tan pequeña como las posibilidades de comprar, incluso sin terraza, una casa por parte de un joven?
Jope, reconozco que ni con 16 metros cuadrados más, mi tortilla de patata no pasará de ser una mediocre experiencia.
El El sáb, 20 jun 2020 a las 11:09, <alexza1960@hotmail.com> escribió:
La distopía del balcón y el Gran Hermano.Gran protagonismo la de los balcones en la pasada pandemia ( alguien se acuerda ya?) Como elemento fundamental para una vivienda de pisos.Al hilo de ello, un o una Consejera del G.V. y quien sabe el nombre de cualquiera de ellos, tan grises e intercambiables, pues cuando te aprendes su nombre resulta que ya

La distopía de la carrera entre la liebre y la tortuga o el 12-J.

Lo reconozco. Soy competitivo. Vamos que no me gusta perder ni al mus (siendo el peor jugador del mundo… ¡ni me sé las reglas!)

Esta sinceridad me hace pensar con inicial desgana la cita electoral de Julio. Tantas Liebres, y tan bien preparadas, para en 14 días volver a engatusar a los votantes y mi partido LxE- EaL con unos medios que no llegan ni para dos rondas de cañas.

¿Somos la Tortuga? Posiblemente. Tenemos un programa de transformación de Euskadi para una sociedad con reales oportunidades, abierta al futuro, integradora y benéfica para la misma.

De igual modo, contamos con un equipo de gente tan común como cualquiera, pero con una brillantez desinteresada y un proyecto de Lehendakaritza para un futuro Euskadi libre, justo y sin carnet preferencial para unos pocos. Queremos un Euskadi sin tanta bandera y con mucha más justicia y, además, viendo el desafortunado careto de los otros y otras aspirantes, contamos con un candidato joven y guapo, un poco hipocondríaco, pero con una nobleza de corazón que le otorga confianza.

Frente a las Liebres, mi entrañable Tortuga terminará como en la fábula, ganado la carrera porque no busca lo inmediato, sino un proyecto de futuro necesario, de sentido común.

Jope, mi Tortuga se llama LxE-EaL

La distopía de salvar el busto de Sabino.

Viendo las noticias se ve a Colón decapitado, ensuciado el imponente Churchill junto al Parlamento…

Estos juicios del siglo XXI, en que algunos, juzgan a personas de épocas anteriores, pecan de no saber que somos hijos de nuestra época y no es fácil saber qué pensarán otros dentro de 100 años de nuestras obras o pensamientos.

Podemos imaginar el juicio sobre personajes próximos como Sabino Arana, cuyas palabras y escritos al juicio de hoy serían machistas, racistas y misóginos.

No, juzgar ignorando las circunstancias es algo cada día más común y dice mucho de la superficialidad del pensamiento único de lo políticamente correcto.

Jope, cualquier día veremos a las juventudes del PNV defendiendo la integridad de cualquier busto del fundador de su partido. Mundo extraño.

 

La distopía del cocidito madrileño o los tres vuelcos.

“ …cocidito madrileño, repicando en la buhardilla…” así cantaba el coplero José Blanco.

En la ceremonia de este popular y sabroso potaje entran los tres vuelcos (desde la olla a la bandeja) separados y solemnes, que me recuerdan a los que van a sobrevenir a nuestro País Vasco y por ende al resto de España.

El primero, el ligero caldo de lo cocido: en base a lo magnífico de nuestro servicio de Salud, la fuerza con la que salimos de la crisis y demás proclamas sobre que nadie quedará atrás.

Va el segundo, sustancial, de los garbanzos en base a sueldos sin trabajo, ayudas a todos, pero siempre más a quienes más quiero.

Y el tercero, de valientes, con las viandas y tales carnes, con incremento de impuestos, reducción de salarios a funcionarios y un trágala de un 20 % al menos ..de paro.

Jope, mucho para digerir (y se avecina indigestión)… me quedo con la promesa de una amiga, gran persona y para mí desconocida cocinera, de invitarme a este suculento y popular plato. ¡Buen provecho!